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Jacobo Israel: “La política del Estado no ha sido ni es de I+D”

Jacobo Israel es presidente de Corus Consulting, una consultora tecnológica con presencia en España, Estados Unidos y Latinoamérica y que cuenta con 200 trabajadores. Enamorado de la tecnología, Israel habla de transformación de la empresa utilizando desarrollos digitales, un objetivo que intenta inculcar en el núcleo de las compañías. “Si no se dedican medios suficientes al futuro, seremos un país de tercera”, asegura con rotundidad.

Con puntualidad británica y con un té sobre la mesa, Jacobo Israel recibe a Diario Financiero con ganas de hablar de tecnología, emprendimiento, investigación y desarrollo. De futuro. La transformación digital de las empresas es uno de los temas de moda pero él lleva desde hace años intentando inculcar esa mentalidad. Desde Corus Consulting se ofrecen servicios de transformación digital, automatización de procesos, integración de sistemas, técnicas de análisis de Big Data o de contenidos digitales y multimedia.

Pregunta. ¿Cuál es el objetivo principal de Corus Consulting?

Respuesta. “Corus Consulting pone a disposición de las empresas a expertos para realizar los servicios digitales. Lo hacemos en determinados temas y sectores con las personas que creemos que la empresa necesita para su transformación. Se trata de llevar una cultura empresarial, mejorar los procesos con nuevas tecnologías, transformar la empresa aprovechando los medios digitales”.

P. ¿En qué cosas concretas se puede ver reflejado ese proceso?

R. “Es el internet de las cosas. Por ejemplo, cuando se instalan sistemas que pueden detectar si un conductor de un camión está más cansado, debe parar o necesita un descanso. O los sistemas que ya se utilizan en medicina para detectar enfermedades. Es utilizar las nuevas tecnologías para transformar la empresa mediante la automatización y mejora de los procesos”.

“El problema no son los servicios, es el nivel de los servicios. España debe ser una sociedad de servicios pero debe ser de más alto nivel y para eso hay que potenciarlo”

El emprendimiento nace del riesgo y de la genialidad pero el Estado no apuesta por lo nuestro”

P. ¿Qué sectores son los más avanzados en este asunto?

R. “El sector financiero ha sido el más tradicional, con el tratamiento de muchos datos. Ahora hay un cambio profundo y nuevas actividades como las plataformas de pago, los seguros, la construcción o la sanidad ya están con esa transformación”.

P. ¿Qué se necesita para una buena transformación digital?

R. “Lo primero es tener ideas y lo segundo es tener medios, humanos y materiales, y eso supone tener medios financieros. Los presupuestos de las empresas deberían incrementarse”.

P. ¿Pero existe una mentalidad para ese cambio tecnológico?

R. “En las empresas hay una elite que sí está abierta a los cambios tecnológicos. Mover una empresa no es fácil y tiene sus dificultades, pero hay unas elites. Otra cosa es que toda la elite de la empresa esté en esa situación y ahí hay que crear una mentalidad de equipo directivo donde el proyecto de transformación empresarial utilizando los desarrollos digitales debe ser compartido por al menos el núcleo dirigente de la empresa”.

P.¿Cuánto tiempo hace falta para lograr ese cambio de mentalidad?

R. “Como siempre los cambios tecnológicos no llegan a la sociedad como un todo sino como procesos determinados. Los usos han cambiado. El avance es muy fuerte y hay cosas que siempre son ejemplares y eso es lo que hay que intentar traer cuando sea últil para los fines de la empresa. De hecho nos hemos adaptado muy bien. Hace 30 años no existía internet ni el teléfono móvil. La tecnología está en continuo avance, no ha llegado todo”.

“El problema no son los servicios, es el nivel de los servicios. España debe ser una sociedad de servicios pero debe ser de más alto nivel y para eso hay que potenciarlo”

P. Se supone que hace falta también más emprendimiento.

R. “El emprendimiento nace del riesgo de la persona y también de la genialidad. Pero en Investigación y Desarrollo, el Estado no apuesta por lo nuestro y para que la empresa española pueda competir. Cuando llegas a un prototipo te pones a luchar contra Estados Unidos o China, que han producido algo parecido, y es muy difícil aunque a lo mejor lo tuyo es mejor. Hay errores que son estratégicos de país. El tema es a qué se dedican los medios aunque sean limitados. Si no se dedican medios suficientes al futuro, la investigación y el desarrollo, seremos siempre un país de tercera”.

P: Pero España ha siempre tradicionalmente un país de servicios.

R. “Es un problema de Estado. El Gobierno gestiona un país durante cuatro años pero lo que falta es un plan de Estado de dónde queremos estar dentro de 30 años. Quiere ser una sociedad de servicios baratos basados en la construcción y el turismo o quiere ser una sociedad de servicios mucho más tecnológicos, ricos, competitivos. El problema no son los servicios, es el nivel de los servicios. España debe ser una sociedad de servicios pero debe ser de más alto nivel y para eso hay que potenciarlo. Podemos ser una sociedad dedicada al turismo, pero hay que ver a qué turismo te dedicas, o ver si la construcción está más industrializada y poder sustituir la mano de obra menos especializada por más especializada. Pero eso hay que potenciarlo. La política del Estado no ha sido ni es de I+D, y la deriva que llevamos del incremento de impuestos es contrario a esto. Además no tenemos gurús que avisen de la necesidad de prepararse para el futuro. A lo mejor hay que pasar por el desierto para llegar a la tierra prometida, pasar por el esfuerzo, por el mérito, y estar permanentemente mejorando”.

P. El tratamiento de tantos datos da un poco de miedo.

R. “Los datos personales deberían estar más protegidos. En internet está todo. Se trata de proteger la dignidad humana. El problema es que la tecnología ha avanzado de forma intrusiva y habría que hacer un esfuerzo importante para gestionar eso. Es necesaria una Ley de Protección de Datos pero también una ética empresarial para los que utilizan los datos de otro”.