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Agustín Gómez Martínez (Wallapop): “Hemos puesto una capa de tecnología muy sencilla sobre un mercado muy grande que ya existía”

Wallapop es un claro ejemplo de que las empresas españolas pueden triunfar en el mundo cuando se lo proponen. Recientemente se ha lanzado al mercado estadounidense con un increíble éxito, después de haber logrado revolucionar el sector de los clasificados y la segunda mano. Agustín Martínez, uno de sus socios fundadores y CEO de la aplicación, augura un gran futuro tanto para su aplicación como para el ecosistema tecnológico que se está desarrollando en nuestro país. 

¿Cómo nació Wallapop?

Hace tres años estaba trabajando en consultoría, con traje y corbata, en el mundo oscuro. David, otro de los fundadores, y yo estábamos motivados por sacar algo que fuera solamente móvil, la idea venía de esto, no teníamos pensado ni cuál era el nicho de mercado ni nada.

En aquel momento, nos encontrabamos muy influenciados por las modas del momento, como hacer una herramienta para conectar personas con personas, con economía colaborativa, etc. Empezamos a mirar el sector industrial y estaba todo cogido: en los coches estaba Bablacar y en el Holiday Renting teníamos a Airbnb. Pero, un día nos llegó un report de Ebay en el que se decía que el 50% de las transacciones que se realizaban se hacían en menos de un kilómetro, ahí surgió nuestro Eureka y conectamos todas las ideas que ya teníamos.

Lo que queríamos conseguir era volver a la cultura barrio y que la gente se viese físicamente para realizar los intercambios. Con todo este batiburrillo de ingredientes decidimos lanzarnos para crear un mercadillo sublocalizado de proximidad y a través del móvil.

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¿Cómo fue la primera versión de la herramienta?

La primera versión de Wallapop era muy sencilla, te ofrecía los productos de tú alrededor y un chat para comunicarse. Por aquellos momentos, pensábamos que íbamos a fracasar, teníamos esa sensación de tener siempre la muerte en los talones. Más tarde se unieron Miguel y Gerard, entre los cuatro pusimos la primera inversión de la compañía, muy poquito, mientras veíamos pasar los meses.

Una decisión vital de aquel momento fue la de ser muy rápidos: Wallapop fue desarrollada y lanzada en un mes y medio. Después de eso comenzó un milagro, vivimos en nuestras propias carnes el favor de los dioses. En apenas un día nos pusimos en el top 1 tanto de Android como de iOS y a partir de ahí comenzó algo que es ya hoy muy sólido, se encendió la llama, la gente lo entendió y lo vio. La magia fue que dimos justo en el clavo, ahora nos hemos dado cuenta de que esto está revolucionando la segunda mano online, una industria que yo no conocía, pero que es muy rentable. La oportunidad que tenemos es increíble.

¿En qué se diferencia a Wallapop del resto de competidores?

Wallapop ha puesto una capa de tecnología muy sencilla encima de un mercado muy grande que ya existía, es lo mismo que ha hecho Uber con el sector del taxi o Airbnb en el sector turístico. Hemos puesto esta capa que lo que hace es facilitar y agilizar los intercambios de segunda mano.

Por un lado lo hemos acelerado, porque anteriormente para registrarte en un portal web de segunda mano tenías que rellenar un formulario eterno, sincronizar las fotos que hacías con el ordenador y a la hora de negociar era todo más lento, este quitaba dinamismo a la operación, ya que la gente aprovechaba para mirar sus productos por la noche.

Nosotros hemos facilitado esto con el móvil, en un segundo tienes un producto a la venta y puedes hacerle la foto desde tu dispositivo móvil. El tiempo de venta en Wallapop es diez veces más bajo que en una web. Hemos expandido, además, y dado a conocer la segunda mano a la gente que todavía no la conocía; el 45% de los usuarios nunca habían realizado una transacción de este tipo, pero gracias a la agilidad y el aire fresco que ofrece ha hecho que se acerquen a este mundillo. Nuestra trayectoria se basa en una serie de circunstancias afortunadas, una tras otra, además de estar donde teníamos que estar en el momento adecuado.

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¿Fue Wallapop la primera en introducir estos cambios?

Cuando nosotros nacimos teníamos unos compañeros en Austria que hacían algo similar, aunque un poco diferente, era puro mobile, pero que no tenía el condimento del barrio y la inmediatez que te da nuestra aplicación.  Nosotros acabamos de darle ese concepto geolocalizado y de inmediatez. Unos aportes que son una chorrada, pero que unidos dan la clave del éxito.

Ahora, han comenzado a salir muchos clones. Por ejemplo, nosotros nos lanzamos al mercado estadounidense el año pasado a través de una fusión con una de nuestras copias, que pertenecía a una de las grandes empresas del mercado de los clasificados. En cualquier caso, estamos muy orgullosos de ser los primeros y marcar el ritmo hacia el que se dirige esta nueva categoría.

Se podría decir que Wallapop es como la red social de la segunda mano…

Yo no creo que sea una red social, aunque es verdad que hoy en día la barrera, que delimita lo que es una red de este tipo y lo que no, es cada vez más delgada. Simplemente, yo creo que tiene un cariz humano y de interacción, gracias al chat abierto y a los encuentros en la calle. Pero, no creo que seamos una red de este tipo.

¿Qué usuarios son los que más utilizan la aplicación?

En nuestras bases encontramos a gente de todos los tipos y colores, no hay un perfil medio, es una aplicación completamente mainstream. El uso es muy homogéneo entre todas las edades y entre ambos géneros.

Es cierto que al principio teníamos un target centrado en la gente joven; pero a medida que se ha ido haciendo popular, sobre todo con los anuncios en televisión, ha acabado llegando a todos los sectores de la población. De hecho, uno de nuestros perfiles estrella son los jubilados, hemos creado una herramienta perfecta para ellos, su vida ha vuelto a cobrar sentido gracias a Wallapop.

¿Cómo decidisteis dar el paso de anunciaros en televisión?

Nos dimos cuenta que era una aplicación, como te he dicho, que podía ser utilizada por cualquiera, por lo que pensamos que la televisión era el mejor medio para llegar a la población de una sola tacada. Fue nuestro instinto inicial, un gran acierto por otro lado, porque la estrategia está centrada en la televisión. También usamos los canales digitales, pero acompañando a la televisión, siendo este último nuestro principal medio publicitario.

¿Qué tipo de productos son los que más se venden?

Se comercializa con absolutamente todo tipo de objetos que nos podamos imaginar, pero es verdad que existen unos sectores que tienen más tirón entre los usuarios. Sobre todo, los que se refieren en electrónica, casa y hogar, y deportes.

¿Existe alguna venta que haya resultado especialmente llamativa?

Te podría contar millones, pero casi todas muy desagradables e insoportables. La gente es increíble, es impresionante la creatividad que tiene todo el mundo. El otro día estaba hablando con mi suegro, que es también usuario, y le estaba vendiendo las cosas que tenía en el garaje a un hombre de Namibia que se dedica a comprar cosas por Wallapop para llevarlas a su país y hacerse allí de oro.

Unos suecos también hacen lo mismo; recogen muebles por la calle, los arreglan y luego los ponen a la venta a través de la aplicación. Estas son las anécdotas más flojas, pero luego también tenemos otras más fuertes, los usos son variopintos.

Entonces, ¿Wallapop se ha convertido en una máquina de generar negocio?

Sí, ahora estamos con un nuevo proyecto y hemos averiguado que existen más de 15.000 personas que ganan más de 1.000 euros al mes en Wallapop.  Realmente, hay gente que lo usa para quitarse cosillas, que tiene en casa, de en medio, o para comprar objetos a las que no tendría acceso de otro modo. Pero luego, observamos otro perfil de usuarios que lo está convirtiendo en una profesión, son usos muy interesantes los que le están dando.

¿Vais a monetizar el uso de la aplicación para último tipo de usuarios?

Es una de las ideas de nuestro modelo de negocio, queremos sacar funcionalidades para la gente que utiliza la aplicación de forma tan intensa. Darle ese tipo de herramientas Premium que se adecuen a este uso tan potente.

Nuestro modelo se va a basar en mantener la gratuidad para todos los usuarios, pero aportando estas nuevas utilidades para todos los usuarios que necesitan una mayor profesionalidad. Así, les ayudamos a ser más eficientes y nosotros podemos llegar a más gente.

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Lo que está claro es que Wallapop es una herramienta de total éxito en número de usuarios, pero ¿Es fácil transformar todo este flujo de personas en dinero?

Sí, yo creo que sí, sobre todo en el caso de Wallapop. Por ejemplo; si fuésemos Twitter, yo no estaría tan confiado. Siempre vas a tener la duda cuando tus usuarios no transaccionan entre ellos y solo se comparte información.

En el caso de Wallapop, venimos de una industria que tiene diez años a sus espaldas en el ecosistema online. Esta ha demostrado que se puede hacer mucho dinero siguiendo tres líneas básicas: dando acceso a funcionalidades Premium, dando visibilidad preferente a los usuarios que quieran pagar por ello y a través de la publicidad, esta última es la que menos me convence de todas.

Solamente teníamos que tener claro una cosa que se cumple en el mundo de los clasificados, y es que solamente se puede monetizar cuando eres el claro líder del mercado. Nosotros somos casi seis veces más grandes que segunda mano en España.

Por otro lado, acabamos de empezar hace poco con un nuevo producto, el de visibilidad Premium. Todo esto va a costar, pero yo estoy muy confiado en que lo vamos a lograr, hay muchos ejemplos en el pasado que demuestran que este sistema funciona y nosotros no vamos a ser la excepción.

¿Existe alguna línea más de negocio que asaltar?

Además, aparte de estas tres líneas, creemos que gracias a los smartphones se abre una nueva línea de negocio: los pagos móviles y todo lo que supone esto. Imaginamos todo lo que podríamos ofrecer para eliminar fricciones en Wallapop, desde algo tan obvio como que te envíen los paquetes a tu casa, aunque rompe parte de la esencia de Wallapop, pero hay que ser prácticos con aquellas personas que no quieran tener que quedar con un desconocido. También se podrán realizar pequeñas reservas para dar garantías de que la gente va a aparecer o incorporar la microfinanciación, por ejemplo para gente joven.

Los pagos móviles pueden ayudarnos a ofrecer servicios muy interesantes a nuestros usuarios, a parte de la seguridad que ofrece no tener que llevar el dinero en el bolsillo. Esto va en nuestro ADN, ya que es más innovador. Esta sería la parte más emprendedora; a parte de la tradicional del mundo de los clasificados, una de las más rentables que existe. Por encima incluso de la prostitución.

¿Cuál es la estrategia pensada para seguir expandiéndoos por países?

Estamos en lo que llamamos una calma estratégica.  Empezamos en España, luego nos vinimos arriba y llegamos a Inglaterra y Francia a la vez, después a Estados Unidos… Han sido tres años de internacionalizar Wallapop de forma expansiva.  Después de la fusión en este último país, en el que nos hemos asentado de manera totalmente sólida, hemos pensado en seguir una estrategia que desde hace mucho tiempo nos apetecía retomar, nada más y nada menos que apostar por nuestra plataforma tecnológica. Cuando estas en este proceso de expansión es muy difícil hacerlo.

Todo el equipo de ingenieros estaban dedicados a otras labores, por ejemplo aguantando el crecimiento de seguidores tan brutal que se produjo. Ahora nos apetece ofrecer cosas nuevas, por lo que vamos a estar seis meses implementando toda la batería de ideas que hemos tomado estos años. En breve, volveremos a salir hacia fuera, el mundo es virgen en esta categoría, hay muy pocos países que tengan un Wallapop. Pronostico que en medio año o un año estamos volviendo a salir fuera.

¿Cuáles serían los principales objetivos en esta vuelta?
Cuando hablas de internacionalización te pones a pensar en el mundo en plan Alejandro Magno, te gustaría ir a todas partes. A nosotros nos interesaría mucho ir a Asia, por el potencial del mercado; Europa, ya que nosotros somos de aquí; etc.  En cualquier caso, antes de fijarnos en continentes, vemos países a los que podríamos llegar y oportunidades que pueden surgir en estos. Cabe recalcar que hemos sido pioneros, aportando nuestro granito de arena, arriesgándonos con naciones potentes y saliendo del típico recorrido que solían hacer las empresas españolas.

Llegamos a Estados Unidos directamente, nos gusta ir hacia destinos fuertes. Tenemos una parte racional, pero la intestinal también es muy importante. En cualquier caso, seguro que vamos a dirigirnos hacia este tipo de mercados en el futuro próximo.

Pero, en este tiempo, ¿Podrían aparecer empresas que copien el modelo Wallapop antes de que lleguéis?

Como todo en la vida, hay que hacer un balance. Personalmente, he perdido la ansiedad que sentía al pensar que me iban a quitar los países, ya que un país no se gana en unos meses. Ahora me veo mucho más respaldado, tenemos el apoyo de fondos de inversión muy importantes. Con lo cual, pensamos que era el momento de invertir en nuestra tecnología, ya que el apoyo para la internacionalización lo seguimos teniendo.

¿Costó encontrar financiación en los primeros años de vida?

Lo normal es que cueste, pero nosotros somos un caso excepcional. No tuvimos ningún problema, era muy obvia la tracción positiva que Wallapop iba a tomar, desde el día uno, por lo que hemos sido muy afortunados. Desde las primeras rondas de financiación en España, que fueron muy pocas, porque enseguida salimos fuera; accedimos a los inversores de manera muy sencilla.

A pesar de todo, ¿Es difícil emprender en España?

Creo que todo está cambiando y nos estamos acercando a la situación que se vivió en Israel en este sentido. Usando el ejemplo del deporte, cuando se tiene un tenista bueno, te salen otros tantos detrás siguiendo sus pasos y en este caso ocurre lo mismo. Nosotros hemos aportado nuestro granito de arena, al lograr que una empresa española conquiste Estados Unidos y esto anima al dinero y al talento.

Están empezando a salir startups en España y poco a poco la rueda se está animando. Los inversores que antes ponían su dinero en el ladrillo, ahora miran hacia este ecosistema con curiosidad. Poco a poco, van haciendo una tímida entrada, creo que todo esto huele a éxito. Es un momento de orgullo como nación para España.

En cualquier caso, lo normal tanto aquí como en China es levantar financiación. Una de las cosas que hemos hecho bien es ser valientes. Cuando hemos visto que algo funcionaba, hemos puesto toda nuestra carne en el asador, lo que ha sido la clave del éxito.

Yo he visto empresas con ideas buenísimas, pero que no han llegado a triunfar, porque nunca se han decidido a realizar una apuesta total por su proyecto. Aquí pecamos de no atrevernos a arriesgarnos al 100%. Mi consejo a los emprendedores sería el siguiente: Si tienes cuatro duros y crees en lo tuyo, gástatelos enteros y rápido, porque  si va a funcionar, lo hace. En el caso contrario, si fracasa, es lo mejor que puede pasar, que sea rápido e indoloro y no te conviertas en un zombi.

¿Se va a superar este miedo tradicional que arrastra España?

Sí, el cambio es gradual. No nos olvidemos que en nuestro país, tenemos empresas muy poderosas como Inditex, lo que pasa es que este mundo tech va a marcar el carácter de los negocios en el futuro. Se nos acercan muchísimas empresas jóvenes, que están lazando productos y se les ve con mucha hambre y mucha ambición, antes esta mentalidad no existía.

Hemos salido del modelo anterior en el que se copiaba lo que había fuera y se traía a nuestro país, con un poco de suerte se exportaba a algún país iberoamericano. El mundo es virgen, pero si copias las posibilidades de expandirte son menores porque tu idea ya existe.

Por otro lado, el ecosistema del dinero también está acompañando, muchas instituciones y bancos están creando fondos de inversión, se ve alegría y movimiento. Muchos emprendedores se ayudan entre ellos, estamos empezando a crear una agenda de contactos que está en el siguiente nivel. También hay que recordar que en España no existen fondos del nivel de los más grandes que actúan en Estados Unidos y en China, aquí nos quedan años para crear este tipo de instituciones, pero soy muy optimista: en los próximos años vamos a ver cosas muy interesantes.

Para terminar, volviendo a la aplicación ¿Cuáles han sido los principales éxitos de Wallapop?

La clave del éxito es tener el increíble equipo que hemos desarrollado. Se sigue manteniendo el frescor, el equilibrio, los pies en la tierra, pero todo esto se une a una gran ambición. Esto ha sido lo que nos ha hecho ser atrevidos, innovadores y frescos con gente que es muy normal, bastante común.

Sin embargo, también hemos tenido fallos. Donde no hemos triunfado ha sido en acertar, ya que el nicho de mercado al que nos acercamos inicialmente era muy pequeño, cuando la oportunidad era masiva.

Donde hemos fracasado, hemos metido la pata hasta el fondo, perdiendo además mucho dinero. Si lanzas algo tienes que hacerlo a lo bestia para triunfar, sino te quedas en terreno de nadie, aunque hemos acertado en Estados Unidos, también hemos sufrido problemas duros en otros casos. Pero, todo te enseña, aunque hemos vivido momentos duros en la empresa, hemos conseguido sobrevivir. El caballo sobre el que cabalgamos es poderoso.