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¿Aguantará la Seguridad Social la embestida de la crisis?

El fondo de reserva de la Seguridad Social se agota. Todo hace pensar que, para el próximo año, la institución tendrá que afrontar y dar solución al grave déficit que pone en peligro la sostenibilidad del sistema de pensiones, tal como está implantado en la actualidad, ya que se piensa que para el año que viene dejará de existir, según informa FUNCAS.

El  fondo de reserva tenía un valor en el año 2009 de 70.000 millones de euros  que se ha ido evaporando hasta llegar a la situación actual. La Seguridad Social, aparte tiene un déficit en torno a 6.000 millones hasta finales del verano que supone el 1% del PIB.

Según Raymond Torres, consejero especial del Director General de la OIT para políticas de empleo y el futuro del trabajo, el déficit de la Seguridad Social se debe a un problema de ingresos, que aumentan en un 2,5% por año, en un contexto de crecimiento del empleo muy intenso, pero de baja calidad que no cotiza lo suficiente a la Seguridad Social por ser, trabajo temporal.

Otro problema añadido son las desgravaciones sobre los contratos fijos que reducen la recaudación para la seguridad social, por lo que solo aumenta en un 2,5% los ingresos en la seguridad social, mientras que los gastos aumentan en un 3,5%, de ahí el desfase, entre lo que se recauda y lo que se gasta.

No es suficiente para reducir el déficit, sólo con crecimiento y generación de empleo, que, aunque se recaude más, el empleo generado es de baja calidad y esto provoca que la recaudación sea menor ya que las cotizaciones son más bajas o no cotizan, al ser empleo precario. El gasto supera al ingreso y aparece el déficit.

Una de las soluciones planteadas es intentar ampliar la base de la  financiación de la seguridad social mediante impuestos, sobre todo aquello que no es contributivo, por ejemplo pensiones de viudedad, asistencia social,  que no dependen  de la cotización de los trabajadores, esto reducirá el déficit de la seguridad social pero no el déficit de conjunto, por lo tanto habrá que añadir otro tipo de medidas, como por ejemplo una política de empleo de calidad y diversificar la base de cotización, aumentando los recursos públicos  y reconsiderar los parámetros de gasto.

Convocar un nuevo pacto de Toledo, se hace imprescindible, para encontrar nuevas fórmulas, para que se discuta, sobre la cobertura del sistema como de sus perspectivas de medio y largo plazo y se debata el tipo de financiación sobre las pensiones no directamente contributivas.

La economía mundial está padeciendo una de las peores crisis de la historia. El desempleo ha llegado a niveles no visto hace años y los trabajadores están viendo como aumenta el riesgo de despido de manera considerable.

Esta situación provoca que los trabajadores en edades avanzadas tengan una mayor dependencia de los sistemas públicos de pensiones y de protección de desempleo, en un momento en que la falta de recursos hace cada vez más insostenible su actual diseño.