Empresas Entrevistas {DF}

Alejando Pociña (Steelcase): “Una buena organización del espacio de trabajo reduce costes en las empresas”

En toda empresa, el diseño de las oficinas, una buena presencia, es importante, aunque lo vital no recae en este aspecto. Una buena organización del espacio fomenta el trabajo en equipo e incluso la concentración de cada uno de los trabajadores. “Lo que se consigue con un espacio adecuado es que las personas estén más integradas y tengan un mayor grado de compromiso con la compañía”, afirma el presidente y consejero delegado de SteelCase en España y Portugal, Alejandro Pociña. Un hombre que, en el ámbito laboral, rompe con el tópico de ‘segundas partes nunca fueron buenas’. En una entrevista concedida a Diario Financiero nos ha contado cómo puede cambiar la productividad del personal de una compañía y cómo esta última puede incluso reducir los costes con una buena distribución y organización de las oficinas.

¿Qué es Steelcase?

Es una empresa que acaba de cumplir ahora 103 años y nuestra esencia de ser es ayudar a las organizaciones a que utilicen el espacio como una herramienta estratégica para conseguir sus soluciones.  Esto lo implementamos, técnicamente, en el equipamiento de sus espacios.

El entorno va de la mano de la rentabilidad de la empresa y de una mejor concentración de los trabajadores. ¿Cómo tiene que ser éste?

El espacio es una de las herramientas más potentes que está a disposición de la dirección. A nosotros nos gusta hablar del poder del espacio y esto se incrementa a través de la influencia que tiene en las personas. Al final, lo que se consigue con un espacio adecuado es que los trabajadores estén más integrados y tengan un mayor grado de compromiso con la compañía. Hemos hecho un estudio en 195 países para medir la relación que hay entre el compromiso y la satisfacción con el espacio de trabajo. En el caso de España, el 62 por ciento de las personas que trabajan en las empresas no están comprometidas con ellas. Y lo que es peor aún es que hay un 20 por ciento que están descomprometidos, que reman en contra. Esos porcentajes tienen un impacto enorme en los resultados de la compañía.

¿Cómo hay que optimizar esos espacios para que mejoren las cuentas de las empresas?

La clave está en darle al empleado la libertad de poder elegir el espacio que mejor se adapte a la actividad que esté realizando en ese momento. Realmente, de lo que se trata es de entender el tipo de actividad que se genera ahí, cuáles son las necesidades, qué cantidad de tiempo estamos colaborando con personas, qué cantidad de tiempo necesitamos estar concentrados,  cuánto tiempo trabajamos en equipo, con cuántas personas solemos trabajar, etc. y en función de eso hacer un diseño específico de las oficinas o la organización que sea. En función de eso se diseñan espacios en los que cada persona tiene a su alcance lo que necesita. Hay que integrar el equipamiento con la tecnología para que esto influya de una manera natural, y a veces se consiguen unos resultados espectaculares. El problema es que los empleados se acostumbran porque este tipo de espacios crean adicción y cuando se cambia de empresa a otra donde esto no se ha tratado hay un grado importante de crispación.

Claro, porque están acostumbrados a dar lo máximo de ellos en un entorno que se lo facilita.

Exactamente. Un tema que es totalmente negativo es el estrés. El 80 por ciento de las jornadas laborales que se pierden cada año se pueden atribuir al estrés, y en el estudio que hemos hecho, sólo el 56 por ciento de los trabajadores contestaban que su entorno de trabajo les permitía estar relajados. Por otra parte, un 54 por ciento respondía que no eran capaces de traboficina steelcaseajar en equipo sin ser interrumpidos.

Entonces, usted cree que cada espacio debe estar orientado a una actividad concreta

Así es. No tiene nada que ver el entorno de espacio de una reunión corporativa a un espacio en el que hay cuatro o cinco personas, cada una de ellas con su portátil o Tablet, y que quiere compartir con el resto informaciones y que esto sea de una manera interactiva. Ocurre muchas veces que el espacio que se dedica en una oficina está relacionado con una jerarquía y, probablemente, puede necesitar más espacio una secretaria que un director. Este tipo de situaciones se dan de una manera muy habitual.

Hay oficios, como por ejemplo los controladores aéreos, que cuentan con una sala de descanso. ¿Cree que eso es vital en cualquier tipo de empresa?

Yo creo que sí, es un espacio en donde pueden recargar las pilas. En función del tipo de trabajo que se tenga, efectivamente el ejemplo que me has puesto es de los más estresantes, pero cualquier tipo de actividad con una cantidad de impactos, cuando se está en un entorno en el que no se permite hacer la actividad de una manera relajada y tranquila, se van acumulando esos tipos de estrés y posiblemente las necesidades de que haya este tipo de salas significa que el resto del espacio está bien diseñado.

Os dedicáis al equipamiento de oficinas, aulas, hospitales… ¿os queda algún nicho por cubrir?

Donde hay personas, tecnología y procesos de negocio, normalmente requieren de un espacio físico y ese espacio puede ser o un impedimento o un catalizador. En cualquier elemento en el que esto se produzca yo creo que estamos presentes. Básicamente esos son los tres mercados principales pero quizás el mundo de los hoteles, en lo que se refiere a salas de reuniones, actividades empresariales también tenemos presencia.

¿Qué diferencia a Steelcase respecto a otras empresas que se dedican también al equipamiento de oficinas?

Lo que nos diferencia es que nosotros tenemos un equipo de investigadores repartidos por todo el mundo  que analiza el futuro de los espacios de trabajo, y entiende lo que pasa en él, lo que funciona y lo que no funciona, y en función de lo que analizamos que no funciona desarrollamos aplicaciones, equipos y tecnología para que esas disfunciones se eliminen.

¿Cuántas sedes tiene la empresa? Porque tiene por todo el mundo

Sí. Nosotros somos una empresa global. Tenemos las oficinas centrales en Michigan pero tenemos presencia en todo el mundo, más de 800 concesionarios dedicados, que son las personas y las empresas que nos ayudan a llegar a cada rincón del planeta. Tenemos fábricas en Europa, América del Norte y del Sur, Asia Pacífico…

¿Con cuántos trabajadores cuenta la empresa?

Somos unos 13.000 trabajadores en todo el mundo.

Y ¿qué tiene que tener una persona para trabajar en Steelcase?

Tiene que tener ilusión, ganas, compromiso y, por supuesto, los conocimientos necesarios en función del tipo de trabajo que haga, pero para nosotros es fundamental el ambiente y la cultura. Nosotros pensamos que es difícil mantener un nivel elevado de intensidad en el trabajo, no nos gustan las personas aburridas o tristes, buscamos gente activa, con iniciativa, con ganas, esa es un poco la esencia y a partir de ahí pues, lógicamente, se tiene que dar otra serie de requisitos dependiendo del puesto de trabajo.

He leído que recientemente han cerrados sus fábricas de Francia y de Marruecos y, por consiguiente, han trasladado toda esa producción a Madrid. ¿Por qué España?

Estos son procesos de optimización industrial y en este caso de la zona de ENEA – Europa medio oriente y África – . En definitiva, se analizan elementos muy distintos: la competitividad; hay una parte fundamental que tiene que ver con la actitud frente al trabajo, con la creatividad; con el compromiso y esta fábrica había demostrado ya a lo largo de los años su capacidad para adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado y en el mercado español, entre 2008 y 2013, el mercado cayó un 80 por ciento. A pesar de ello, nosotros hemos caído muchísimo menos porque somos capaces de adaptarnos a la nueva situación. Los clientes empezaron a demandarnos cosas distintas, situaciones distintas, y hemos sido capaces de encontrar esas soluciones. Yo creo que eso ha sido también un elemento clave a la hora de este tipo de decisiones.

¿Cosas distintas cómo cuáles?

Por ejemplo, uno de los temas que se veían en esos documentos de crisis tan importante era que las empresas necesitaban reducir sus costes, entonces nosotros fuimos capaces de diseñar espacios que les permitían ahorrar muchos metros cuadrados en sus oficinas. Lo más caro que habitualmente tiene una oficina es el pago del alquiler mensual, nosotros podíamos con nuestros diseños conseguir que la empresa fuese más eficiente pero ocupando menos metros cuadrados y este hecho en concreto, con nuestro diseño de espacios y la tecnología que tenemos, nos ha permitido ganar muchos proyectos que nos han ayudado a que la fábrica siguiese operando, que mantuviésemos el nivel de personas con talento que tenemos dentro de la compañía y que esto ahora mismo lo estemos exportando y utilizando en toda ENEA.

¿Y qué tipos de empresas acuden a vosotros?

Aquellas que de alguna manera nos conocen en el sentido de que les podemos aportar más valor que el simple equipamiento. Participamos también en concursos cuando se trata de modelar las grandes sedes, pero casi siempre tenemos una ventaja competitiva cuando somos capaces de diseñar con el cliente o con los arquitectos que trabajan con éste y esos espacios que están adaptados a la compañía. Efectivamente, podemos decir que más del 90 por ciento de las empresas del Ibex 35 son clientes nuestros, pero también tenemos empresas innovadoras, startups, pymes… como resumen, aquella empresa que entiende que el espacio es un activo importante para ellos cuenta con nosotros.

¿Cómo es el proceso de trabajar con estas empresas? Vienen a veces con una idea, en blanco y ustedes les aportan alguna…

Cada caso es distinto. Básicamente vienen siempre con la idea de que necesitan cambiar, necesitan evolucionar, reducir costes, pero ahora, afortunadamente, estamos viendo muchísimas empresas que lo que vienen es a pedirnos ayuda para que su nivel de comunicación mejore. Sentimos que tenemos departamentos que no se comunican bien entre ellos, o tenemos una rotación de personal tecnológico demasiado elevada. Cuando tienen un problema nosotros lo que les ayudamos es a utilizar el espacio para resolverlo. Evidentemente, el espacio solo no lo consigue, necesita un cómputo de cosas, pero el espacio sí que es importante. Yo creo que es un poco el proceso ideal para nosotros, e incluso hemos tenido algunas peticiones que estaban centradas en el puro diseño, algo que quede bonito, y cuando empiezan a entender que detrás del espacio hay mucho más que la estética – que siempre es muy importante – es ahí donde tenemos nosotros una partida de éxito.

A parte de que, un buen entorno puede hacer que los trabajadores se distraigan menos… incluso con asuntos personales

Sí, en la medida que la persona esté comprometida con el trabajo que está haciendo, con los procesos con sus compañeros y que se sienta a gusto, efectivamente se va a distraer menos, va a estar más pendiente del trabajo que de otros asuntos. Yo creo que eso es uno de los elementos colaterales positivos de un espacio bien diseñado.

Y ahora si me lo permite, querría hacerle una pregunta más personal. Informándome sobre usted leí que rompió con el tópico de ‘segundas partes nunca fueron buenas’… ¿ya había trabajado en Steelcase antes?

Sí (afirma entre risas), soy reincidente en este sentido. Había trabajado seis años como jefe de cosas muy distintas, telecomunicaciones, etc. pero tengo que decir que la culpa no fue mía porque me vinieron a buscar. Se ve que no habían tenido bastante de mí y querían más. Yo creo que, en este caso, segundas parte sí que han sido buenas.

Se quedaron con buen sabor de boca…

Sí (risas). Yo siempre digo lo mismo, cuando estoy haciendo cualquier proceso de selección, si hay una persona que ha trabajado en una compañía y luego ha vuelto a esa empresa algo bueno habrá dejado la primera vez. Es un tema bastante positivo.

Yasmina Pena