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Ana Botín: “En general, las mujeres no reciben un trato justo”

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, asegura que “en general, las mujeres no reciben un trato justo”, y defiende que además del cambio de actitud de éstas “se necesitan medidas proactivas” para luchar contra esta situación.

 

En un texto difundido en sus redes sociales y recogido por Servimedia, la presidenta del Santander señala que ahora se considera feminista, aunque reconoce que hace diez años habría dicho que no. “En este tiempo no he pasado por ningún proceso de conversión”, señala Botín, quien explica que lleva “muchos años como ejecutiva”, periodo en el “que he visto suficiente como para saber que, en general, las mujeres no reciben un trato justo”.

La responsable de la entidad indica que “con frecuencia he escuchado al feminismo equipararse con el establecimiento de cuotas, algo que instintivamente a mí no me parecía la respuesta adecuada”, ya que “puede ser injusto tanto para los hombres como para las mujeres”.

Según Botín, “es evidente que mujeres y hombres no somos exactamente iguales, ni física ni psicológicamente”. “Lo más significativo es que las mujeres estamos expuestas a experiencias y expectativas muy diferentes a lo largo de nuestra vida”, añade.

En este sentido, apunta que “aun así, considero que tenemos las capacidades intrínsecas para avanzar por méritos propios”. En su caso, explica, optó “por hablar claro y trabajar más” que sus jefes, algo que dice aprendió durante sus años en un banco americano, la mayoría del tiempo en Nueva York.

“Esa defensa de una misma, sin embargo, no tiene por qué ser solo una defensa personal”, comenta, para agregar que en el fondo, tal y como apuntaba la poeta Maya Angelou, “cada vez que una mujer se defiende a sí misma, sin saberlo, sin pretenderlo, defiende a todas las mujeres”.

Además de esa fortaleza individual, subraya, también se necesitan “cambios estructurales en la organización del trabajo, si aspiramos a un entorno laboral más justo”.

“He constatado esa necesidad de asertividad personal y de cambio estructural en todas las empresas en las que he trabajado”, asegura, y destaca que “además de talento, las mujeres aportan al negocio competencias complementarias a las de los hombres: mejor comunicación interpersonal, cooperación, pensamiento horizontal y capacidad de escuchar de verdad. También mayor empatía y capacidad de priorizar”.

 

MEDIDAS PROACTIVAS

Con los años, dice Botín, “estoy más convencida de que no son suficientes los cambios de actitud de las mujeres, se necesitan medidas proactivas”. “Todavía hoy, un punto clave en el tema de igualdad de oportunidades es el trabajo doméstico, a menudo el segundo turno para la mujer”, afirma.

Sobre ello, indica que “para que cada vez más hombres puedan compartir esa responsabilidad doméstica, necesitamos políticas públicas que permitan mayor flexibilidad en el entorno laboral, dije entonces. Es muy difícil para las mujeres negociar estos acuerdos de forma individual”.

“El impulso para lograr la igualdad es también un impulso para conseguir un mayor equilibrio entre la vida laboral y personal para todos, hombres y mujeres”, considera.

La presidenta del Santander también aborda la reciente corriente de denuncia en redes sociales de abusos sexuales, algo que le han hecho “ver que el aislamiento de la mujer es una de las razones que ha permitido el acoso”.

“Y que hay mucho más por hacer de lo que creía. ¿Es éste el mundo que queremos? Me di cuenta de la cantidad de mujeres afectadas que habían guardado silencio por algo que, equivocadamente, consideramos excepcional: la amenaza de la violencia”, señala.

Sin embargo, destaca que “al abrirse esas ‘compuertas de conexión’, creando un espacio para exponer el abuso y demostrando el enorme poder que tiene decir las cosas públicamente, quise ser parte de esa conexión”.

Botín indica que hoy es “consciente de que decir las cosas públicamente, de forma solidaria con otras mujeres, tiene el poder de cambiar”.

“Soy consciente de estar en una posición privilegiada para hacerlo. Así que, cuando hablo, no lo hago solo por mí misma. Lo hago, junto con la gran mayoría de los hombres que nos apoyan, por todas las mujeres. Por eso mi feminismo es ahora público”, sentencia.