Nacional Política

Arranca este miércoles la última selectividad de la historia

El formato actual de examen fue implantado por el PSOE y se puso en funcionamiento durante el curso 2009-2010

Los alumnos de Bachillerato tienen una cita –como cada año- con la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Este miércoles, 1 de junio, y hasta el próximo 16 junio irán concurriendo a la prueba los estudiantes de las diferentes comunidades autónomas.

Será la última vez que se celebre selectividad tal y como es conocida en la actualidad, después de 40 años. El año que viene se enfrentarán por primera vez a una prueba final, aunque con formato similar a la selectividad, pero en el que se excluirán las preguntas tipos test.

Cabe recordar que al examen, concurren cada año en torno a 250.000 jóvenes en toda España  y los primeros en pasar por las aulas serán los asturianos. Los siguientes en examinarse serán los riojanos y murcianos –a partir del seis de junio-.

Madrileños, aragoneses, valencianos, extremeños y baleares comenzarán sus pruebas justo un día después que los anteriores y el ocho llegará el turno para castellanos manchegos, gallegos, navarros, vascos, canarios y cántabros. Cierran la lista, Andalucía, Castilla y León, y Cataluña, desde el 14 al 16 de junio.

La selectividad que se va

La forma actual de la selectividad fue aprobada por el PSOE y se implementó durante el curso 2009-2010. Esta, traía como novedad la división de la prueba en dos fases: la general y obligatoria, y otra específica y voluntaria.

Existen dos fases dentro de la selectividad. La primera es la general, que es obligatoria para todos los alumnos. Una vez superada esta zona, el estudiante consigue el acceso a la Universidad y su nota no caduca.

Esta consta de cuatro exámenes, aunque son cinco en las regiones con lenguas cooficiales: Lengua española y literatura, lengua extranjera, historia de España o filosofía y una materia adicional de la modalidad de su bachillerato.

La otra fase es la voluntaria, en la que se evalúan los conocimientos y capacidades de razonamiento en ámbitos disciplinares relacionados con los estudios que se van a cursar. Esta parte, sobre todo, es famosa porque permite mejorar la nota de la fase general.

En los últimos años, esta segunda zona de evaluación se ha transformado en vital e imprescindible para los futuros universitarios, por razones de acceder a notas de corte suficientes.