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BBVA mantiene la previsión de crecimiento al 2,7 % para España, a pesar de la difícil situación

Para 2017, también se prevé que la subida del PIB sea la misma que en el presente ejercicio

BBVA ha actualizado sus previsiones económicas para 2016 en España, a través de su estudio “Situación España”, correspondiente al primer trimestre del presente ejercicio. En dicho estudio se mantiene la previsión de crecimiento del 2,7 por ciento, a pesar de la difícil coyuntura mundial que se está experimentando.

Lo cierto es que para el año 2017, según BBVA Research, nuestro país se mantendría en la misma tasa de ascenso económico; beneficiada, en parte, por la caída de los precios del petróleo –factor que presenta beneficios a medio plazo-. Aunque se considera que la incertidumbre internacional puede crear una moderación del crecimiento español.

Beneficios de la caída del petroleo

De hecho, España podría obtener un punto al alza adicional en el próximo bieno, apoyándose en el bajo coste del crudo. Así, Jorge Sicilia, economista jefe del grupo BBVA, ha declarado en este sentido que “este factor aumenta la renta media de los compradores y es positivo en el medio plazo, aunque es cierto que puede crear incertidumbre”.

Pero, en el propio estudio realizado por la entidad con sede social en Bilbao se asegura que “al tratarse de un shock de oferta, es de esperar un efecto positivo en la actividad”, lo cual supondrá un aumento en la renta de las familias y una reducción de los costes de producción de las empresas. Factores que se transformaran en un mayor consumo, la mejora de los márgenes comerciales, los flujos comerciales y crecimiento de la inversión.

En lo que se refiere al consumo, este se ha convertido en otro de los pilares básicos que están cimentando el crecimiento de España. Se prevé que el consumo privado crezca dos décimas por debajo de los tres puntos para 2016. Un impulso que viene propiciado por la mayor creación de empleo, una menor presión fiscal y la ausencia de presiones inflacionistas.

Una política monetaria más expansiva y los nuevos flujos de crédito se convertirían en otras de las razones que permitirán a nuestro país seguir aumentando su PIB.

Crecerán las exportaciones, pero subirá más la importación

Aunque una mayor demanda se traducirá en un incremento de las importaciones, por lo cual, en el futuro, las exportaciones se situarán por debajo de los productos introducidos en nuestro país. Se espera que las importaciones crezcan un 5,8 por ciento en 2016 y 6,8 en 2017.

Ante esta cuestión, Rafael Domenech, economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, ha confirmado que “las exportaciones a la Unión Europea compensan la caída de las economías emergentes”.

Y este se ha convertido en uno de los riesgos que se abren en esta etapa geopolítica mundial, que se caracteriza por países en vía de desarrollo que “vienen de bajada” y naciones fuertes que crecen, “pero de manera moderada”.

Los problemas de la incertidumbre en políticas económicas

Otro de los riesgos a los que se enfrenta nuestro país es el de la incertidumbre que se cierne sobre las políticas económicas que se tomarán en el futuro. Aunque pueda parecer un tema baladí, las previsiones realizadas por el informe hablan de una reducción en la tasa de crecimiento del PIB que se situaría entre los 0,2 el 0,5 puntos porcentuales para 2016, mientras que en 2017 podría llegar hasta el 1,1 por ciento, dependiendo del tiempo que se alargue la situación.

Desde BBVA, han “reafirmado” la necesidad de tomar las decisiones que se han tomado, aunque opinan que si se debería haber ahondado más en las cuestiones relativas a la creación de empleo de “mayor calidad”.

De hecho, se ha asegurado, durante la presentación del boletín, que si la reforma laboral se hubiera producido en 2008, en vez de 2012, “se habría evitado la pérdida de un millón de empleos en total.

Situación complicada, pero calmada

Lo cierto es que a pesar de la complicada situación internacional, con la moderación en el crecimiento chino, la caída de las economías emergentes o los bajos beneficios que obtienen las entidades financieras en la actualidad, Sicilia ha sentenciado que “una recesión global es imposible”, para continuar aclarando que “eso son palabras mayores” y esperamos que los distintos mercados se recuperen al ritmo que esperamos.

Por su parte, Domenech ha asegurado que “el sector bancario no obtiene los beneficios que antes, sin embargo es una situación muy distinta a la que se vivió al inicio de la crisis”, como argumento de calma y relativa tranquilidad.

Diario Financiero