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¿Cómo sacar el máximo partido al Gordo de la Lotería?

A sólo dos días del Sorteo de la Lotería de Navidad, los planes comienzan a florecer en la mente de los que han comprado algún décimo de lotería y sueñan con ser los premiados. Darse un caprichito es el objetivo de todos: un viaje en familia, mejores regalos de navidad… pero ¿cómo se puede sacar más partido a  Gordo de la Lotería?

El Gordo es premiado con 400.000 euros por décimo. Una cantidad útil y que permite ahorrarse algún dinero si se emplea para tapar agujeros. Asimismo, si se emplea en liquidar las deudas que las familias tienen pendientes permite un ahorro de 26.549 euros en intereses, según kelisto.es.

El premio, al contrario de lo que sucedía pocos años, no está libre de impuestos. Hacienda se queda con un 20 por ciento de la cantidad recibida. Es conocido como el ‘impuesto de solidaridad’, un gravamen que se aplica a los premios que superan los 2.500 euros y que, en ese caso, ascendería a 79.500 euros. Es decir, que los ganadores recibirán 320.500 euros.

Si el premiado es una persona generosa que prefiere dejar el dinero a sus descendientes, la cantidad continúa reduciéndose. Aquí entra en juego el ‘Impuesto de Sucesiones y Donaciones’, que será abonado por el afortunado cuyo progenitor le haga un más que deseado regalo de Navidad. El porcentaje de este tributo varía de unas Comunidades Autónomas a otras, por lo que desde Diario Financiero no podemos ofrecer cantidad alguna. Pero que no cunda el pánico porque algunas – como Madrid, Cantabria y Cataluña – lo eliminan mediante bonificaciones. Por lo tanto, cabe informarse antes de llevar a cabo plan alguno.

Recaudar lo máximo posible es el plan y hay otro tributo que también es partícipe del Gordo de la Lotería. Es el Impuesto de Patrimonio. Para estar entre las personas a las que afecta este elemento, los bienes del premiado (sumando el gordo) tendrían que superar los 700.000 euros. De forma que quedan exentos aquellos que no los superen y, dado que la vivienda habitual no participa, a efectos prácticos, la cantidad libre de tributación sería de un millón de euros. Aquí también se diferencian unas Comunidades de otras porque el porcentaje a pagar varía entre ellas, salvo en Madrid porque existe una bonificación del 100 por ciento. En fin, que los michelines desaparecen poco a poco a causa de la milagrosa dieta de los impuestos.

Tributos fuera, llega la parte de invertir el dinero. Tapar agujeros es una opción práctica y que no solo alivia las deudas de las familias, sino que también tiene otros beneficios. Emplear el dinero en liquidar una hipoteca media de 109.926 euros permite un ahorro de 26.467 euros en intereses. Siguiendo en la temática, liquidar los préstamos al consumo ocasiona a los premiados un ahorro de 1.932 euros que, descontando los gastos de la operación, quedarían en 18.844.  Y lo mejor de todo ello es que, además de quitarse un peso de encima, ¡todavía queda dinero para gastar!

Sí, las navidades serán más alegres y con mejores regalos, pero no vendría mal invertir posteriormente el dinero. Las claves para hacerlo de la mejor forma posible comienzan por acudir a un gestor financiero para que ayude a gestionar el dinero en función a las necesidades y objetivos del premiado. Luego no vendría mal diversificarlo y sacarle así el mayor partido y minimizar los riesgos.

La decisión de invertir podría aportar mayores beneficios a lo largo del tiempo, por eso es necesario analizar el perfil inversor de cada uno, barajando bien el riesgo que está dispuesto a asumir. Luego debe plantearse analizar el tiempo que ese eufórico premiado puede vivir sin tocar su dinero. Para finalizar con el tema, uno de los puntos más importantes es elegir bien el producto en el que invertir.

“A la hora de decantarse por un producto de inversión, hay que tener en cuenta la rentabilidad, pero no como único criterio. Hay otras muchas cuestiones, como el riesgo, la liquidez, la tributación que también son esenciales. Además, es imprescindible recordar que, normalmente, una alta rentabilidad siempre va acompañada de un riesgo elevado”, señala la portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, Estefanía González.

¿Dónde invertir el Gordo?

Kelisto.es ofrece algunas alternativas de inversión para lo que opten por esta opción. La menor rentabilidad la ofrece el depósito a largo plazo, aunque esta ha caído desde hace varios años por los tipos de interés y la política monetaria desarrollada por el Banco Central Europeo.

No estaría de más pensar a largo plazo e invertir en planes de pensiones. La rentabilidad media en el último año está en el 3,28 por ciento anual, de forma que utilizar el Gordo de Navidad para asegurar una mejor calidad de vida en la jubilación habría tenido a final de año 10.512 euros, aunque esta rentabilidad puede variar con el paso de los años.

En tercer lugar está la compra de una vivienda para ofrecerla posteriormente en alquiler. Invertir en ello es una opción cuya rentabilidad mejora año tras año. Ha pasado del 4,8 por ciento en 2013 al actual 5,2 por ciento. Eso sí, el rendimiento puede ser mayor o menor en función de la comunidad autónoma en la que se efectúa la operación.

Otra opción es la renta fija, cuya rentabilidad se sitúa en el 5,32 por ciento. Invirtiendo aquí el dinero, el premiado obtendría una media de 17.050,6 euros. El rendimiento también puede variar en esta partida dependiendo del plazo en el que se invierta, el mercado y de si se combina con algo de renta variable.

Las inversiones exóticas llaman la atención de los adinerados y con una rentabilidad que varía entre el uno y el 18 por ciento, el Gordo podría traducirse en una cantidad entre 3.205 y 57.690. Un método utilizado para aquellos más arriesgados. Y es que invertir en joyas o relojes ofrece una rentabilidad del cinco por ciento y del 18 en el caso de los coches.

Finalmente llega el producto estrella, el más rentable. Es la Renta variable, que ofrece una rentabilidad de hasta un 18,05 por ciento. Invirtiendo aquí el Gordo de Navidad la cuantía podría crecer hasta los 57.850 euros brutos, siempre que se opten por la renta variable de Japón. Para los que no quieran irse tan lejos, la renta variable nacional ofrece una rentabilidad del 5,97 por ciento y la europea del 14,08 por ciento.

Ahora que se tienen estos pequeños consejos, es hora de sentarse a pensar en si es mejor gastarse todo el dinero en unos años o rentabilizarlo para vivir bien durante muchos años más.