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¿Cuánto cuesta mantener tu coche?

El coste entre un taller oficial y uno multimarca puede presentar diferencias de hasta el 50%

Junio es sinónimo de verano. Llegan el buen tiempo, las vacaciones y comienzan los desplazamientos en coche. Por ello siempre nos paramos a pensar en el precio de los carburantes. Y no es de extrañar, ya que con el nuevo máximo anual que marcó  la semana pasada la gasolina (1,33 euros/litro), llenar un depósito medio de 55 litros cuesta 73,15 euros (65,17 euros en el caso del gasóleo). Sin embargo, en esta época muchos optamos, además, por pasar una revisión a nuestro vehículo y ponerlo a punto antes de comenzar nuestro viaje, por lo que el gasto parece que no solo se reduce a llenar el depósito.

Cambio de filtros, aceite, supervisión de luces, estado de los neumáticos o presión de los mismos son algunos de los elementos culpables que hacen que se incremente el gasto de nuestro coche entre 100 y 250 euros al pasar por el taller en una de estas revisiones.

Y es que dependiendo del taller al que acudamos y las necesidades de nuestro vehículo existen diferencias considerables en el precio, puesto que el coste entre un taller oficial y uno multimarca puede variar hasta casi la mitad del precio.

En este sentido, una revisión completa con cambio de filtros de aceite, aire, carburante y habitáculo ascendería a los 150 y 220 euros, dependiendo de si acudimos a un taller multimarca o a uno oficial, respectivamente.

No obstante, cambiar estos elementos cada año es solo necesario en el caso del filtro de aceite y de habitáculo, cuyo coste gira en torno a los 20 euros cada uno (unos 40 euros en el caso de los talleres especializados). Un precio menor presenta el filtro de aire, que se recomienda cambiar cada tres años y no suele llegar a los 10 euros.

Pero el mayor incremento lo registra, sin duda, el filtro de carburante que se sitúa entre los 60 y 80 euros, aunque para alivio de muchos, este solo se suele cambiar cada tres años o según las especificaciones del fabricante.

A todo ello se suman otros gastos menores, como el cambio de pequeñas lámparas de las luces, que no llegan al euro, el líquido lavalunas, que se sitúa en torno a 1,10 euros, juntas de tapones, con un coste de 1,5 euros, o arandelas, por 0,40 céntimos.

Además, dentro del coste total de la revisión, se incluyen la supervisión y puesta a presión de los neumáticos, control visual de la geometría, nivel de líquido de dirección asistida, limpiaparabrisas y anticongelante, estado del líquido de frenos, escobillas, estado de la batería o luces de posición, cruce, intermitentes, largo alcance, antinieblas y freno, entre otros.

Las diferencias en los precios, marcadas por los programas informáticos

Todos los talleres han de tener visible el importe al que estos tienen su mano de obra. Por lo general, un taller pequeño y multimarca suele tenerla más baja que un servicio oficial, aunque estos últimos se presuponen más especialistas, además de tener los útiles y herramientas precisas para cualquier intervención y los sistemas eléctricos o codificaciones de la máquina de diagnosis de la marca.

Es por ello que en los talleres oficiales los baremajes de tiempo vienen marcados por el fabricante. Tras meter el bastidor y la marca en el programa informático se estipula cuál es el tiempo a facturar (“tiempo asignado”). Por su parte, los talleres multimarca utilizan otros soportes como Bosch, con los que también pueden calcularlo aunque de manera aproximada.

En cuanto a las piezas, el precio suele establecerlo el fabricante. Tras este, el distribuidor de recambios le aplica un porcentaje de descuento al taller.

Por lo general, los elementos con mayor descuento son los de mantenimiento y desgaste, como filtros, pastillas, embragues o distribuciones, cuya reducción en el precio para el taller gira en torno al 45 y 60 por ciento, por lo que al cliente se le puede llegar a aplicar entre un 30 y un 40 por ciento.

Por su parte, en piezas de averías como turbos, transmisiones o culatas, el distribuidor aplica un descuento de entre el 15 y el 25 por ciento, por lo que el margen de cara al cliente es mucho menor y los precios son mucho más caros.

Asun Infante