Política Sectores

Durante 2014 se incautaron 1,6 millones de artículos falsificados

El Día Mundial Antifalsificación busca concienciar sobre los problemas de esta práctica ilegal

La falsificación de artículos supone una gran pérdida de dinero para el Estado, las marcas y la pérdida de muchos puesto de trabajo. En 2014, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los Cuerpos de Policía Locales incautaron un total de 1.692.952 artículos, que fueron valorados en más de 177 millones de euros.

Hoy se celebra el Día Mundial Antifalsificación y la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca (ANDEMA) y la Oficina Española de Patentes, perteneciente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, organizó esta mañana en Vigo un evento que tuvo como objetivo subrayar la necesidad de erradicar las falsificaciones.

Bajo el mensaje “Ante las falsificaciones, no seas cómplice”, se manifestó a la sociedad el importante papel que juega el consumidor para acabar con este problema. Año tras año, la falsificación de marcas fomenta la explotación laboral, el tráfico ilícito de personas y el crimen organizado, además de poner en riesgo la salud y seguridad de los ciudadanos, generar fraude fiscal y reducir la innovación. Al acabar con la falsificación de artículos se está contribuyendo a generar más empleo, mayor percepción de impuestos, mayores inversiones en publicidad y en I+D+I y en mayores exportaciones, con lo que aumentarían los presupuestos estatales.

La Agencia Tributaria intervino durante el pasado año más de tres millones de productos falsificados en un total de 2.307 operaciones. De haber llegado al mercado, esta mercancía habría alcanzado el valor de 151,9 millones de euros. De ellos, el 36 por ciento correspondía con artículos textiles, un 8,5 por ciento fueron juguetes y un 7,6 por ciento correspondía a marroquinería y complementos.

Andalucía, Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana son las Comunidades Autónomas en las que se produjeron más operaciones en la lucha contra la infracción de los derechos de Propiedad Industrial.

Yasmina Pena