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El 16 por ciento de la población llega con “mucha dificultad” a fin de mes.

El riesgo de pobreza o exclusión social crece 2,2 puntos se sitúa en el 22,2 por ciento

La situación económica de los hogares sigue siendo crítica, aunque desciende en algunos casos. El 16 por ciento de la población afirman que llega a fin de mes “con mucha dificultad”; un 42,4 por ciento no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos; un 45 por ciento no se puede permitir ir de vacaciones fuera de casa; y un 10,2 por ciento  tiene retrasos en los pagos relacionados con su vivienda. Estos porcentajes han crecido y decrecido en diferentes casos. El colectivo de población que llega con “mucha dificultad” a fin de mes  y aquel que no se puede permitir ir de vacaciones fuera decrece un 0,8 en ambos casos. Por el contrario, el que no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos y tienen retraso en los recibos del hogar crecieron un 2,4 y 0,9 por ciento respectivamente.

La población en riesgo de pobreza o exclusión social se situó el pasado año (empleando datos de 2013) en el 22,2 por ciento, un 2,2 por ciento más que en el ejercicio del año anterior, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, el 30,1 por ciento corresponde a los menores de 16 años, cuya tasa aumentó un 3,4 por ciento en su grupo y un 7,9 en el conjunto de la población.

Esta tasa se debe a los bajos ingresos de la población, que constituyen a 26.154 euros anuales de media y decrecieron progresivamente desde 2009. El riesgo de pobreza para los hogares de una persona decreció un 1,9 por ciento y un 1,88 en aquellos formados por dos adultos y dos menores.

Considerando el valor del alquiler, la tasa de riesgo se sitúa en el 19,9 por ciento. De ellos, un 5,9 por ciento corresponde a personas jubiladas porque son propietarios de sus viviendas; un 21,2 por ciento al colectivo en edad de trabajar (16 a 64 años); y un 29,6 a menores de 16 años.

Según el indicador AROPE, el riesgo de pobreza o exclusión social se situó el pasado año en un 29,2 por ciento, un 1,9 por ciento más que el resultado detallado en el informe de 2013, dato en continuo crecimiento desde el informe de 2010. Según el estudio, padecen riesgo de pobreza  aquellos colectivos o personas que se encuentras en alguno de los puntos a analizar. Desarrollados estos puntos, el riesgo de pobreza se sitúa en el 22,2 por ciento; la carencia de material severa en un 7,1 por ciento; y la baja intensidad en el empleo registra 17,1 puntos.

Al igual que en los casos anteriores, los mayores de 65 años son lo que menos padecen este problema social al alcanzar una tasa del 12,9 por ciento. El colectivo en edad de trabajar se sitúa en los 32 puntos y los menores de 16 años en el 34,5 por ciento.

El nivel decrece cuando aumenta el nivel educativo

El nivel de riesgo de pobreza disminuye cuanto mayor sea el grado de estudios. De esta forma, las personas con estudios superiores registran una tasa del 19,7 por ciento, los que finalizaron sus estudios de bachiller constituyen el 19,7 por ciento, los que solo superaron la primera etapa de la Educación secundaria (ESO) representan tiene un riesgo de pobreza del 29,1 por ciento y aquellos que se quedaron en primaria el 24,6.

En función del tipo de hogar, los que están formados de dos adultos representan el 14,8 por ciento; otros hogares sin niños el 15,6 y los formados por una sola persona el 20,7 por ciento. Este porcentaje se eleva en aquellos donde sí viven menores. Los hogares formados por 2 adultos y niños tienen un riesgo de pobreza del 25,8; otros tipos de hogares con niños un 30,7 y los formados por un adulto más niños el 42 por ciento.

Por actividad, los jubilados son los que tiene un mayor riesgo de pobreza con el 9 por ciento. A este colectivo le sigue los ocupados con un 14,2 por ciento; otros inactivos con un 23,9 por ciento y los parados, que tienen un riesgo del 45,1.

Por nacionalidad, los españoles tienen un 18,4 por ciento de riesgo de pobreza, seguido por los extranjeros procedentes de la Unión Europea con el 35,7 y aquellos que llegaron del resto del mundo, que tienen un riesgo de pobreza del 55,4 por ciento.

Yasmina Pena