Opinión

El Arte de lo Cotidiano

Escena de la película "El Método Gronholm"
Escena de la película “El Método Gronholm”

En España, en donde cada día se realizan cientos de entrevistas de trabajo en todos los sectores y para todo tipo de perfiles, se está imponiendo con más fuerza lo que llamamos el “Arte de lo Cotidiano”.

Muchos lo conocen como “las Nuevas Entrevistas de Trabajo”, porque el mercado laboral ha dado tal giro que hemos pasado de la tradicional entrevista curricular y de las clásicas dinámicas de grupo, a analizar la manera en que responden y reaccionan los candidatos ante pruebas situacionales. Desde “¿qué opinas sobre las judías transgénicas?” a temas más profundos, delicados y que deben ser tratado con respeto como “¿qué piensas que se ha podido pasar por alto en el último caso de ébola detectado?”.

Puede ocurrir que la persona que opta al puesto de trabajo no conozca el tema en cuestión o no tenga su opinión aún formada, pero lo que está claro es que la pregunta está en el aire y el seleccionador espera respuestas. Si el contexto es el de una prueba grupal, el reclutador analizaría la actitud, vería quién rompe el hielo y empieza a hablar, observaría quién se queda encogido en su silla y sólo escucha… pero también se convierte en un momento clave para detectar al líder y diferenciarlo del falso líder.

Desde un enfoque de candidato debemos pensar que este “Arte de lo Cotidiano” que realmente constituye una nueva manera de captar y seleccionar Talento es reflejo de lo que será nuestro trabajo diario. Con toda seguridad nos encontraremos con situaciones poco previsibles que deberemos de solventar, y serán nuestro Talento, actitudes ante el entorno cambiante y aptitudes, lo que nos permitirá vencer los obstáculos y decantarnos por la mejor opción en cada momento, pensando siempre en aportar el mayor valor a la empresa o proyecto en el que trabajaremos.

Desde un punto de vista de entrenamiento profesional, las personas que nos llaman para reorientar su carrera siempre nos plantean la misma duda: “¿Y si me equivoco en la respuesta que doy?”. Es una duda muy humana y, ciertamente, es importante hacerlo bien, pero más importante resulta conocer que, en este tipo de entrevistas y pruebas, no hay respuestas buenas o malas, sino que el reclutador va a escuchar los argumentos y ejemplos que vaya dando el candidato y ganará puntos quien sea capaz de salir airoso de una situación compleja o inverosímil. Se trata, por tanto, del momento clave para destacar con comentarios y reflexiones, para ser transparentes, para controlar los nervios y, por supuesto, para hablar sin exageraciones ni mentiras. Hay que mostrar nuestros valores y capacidades, en definitiva, todo nuestro Talento al seleccionador.

Como todo arte, y el Arte de lo Cotidiano no iba a ser menos, debemos entrenar y practicar hasta llegar a dominar un lenguaje que cale y que muestre nuestra esencia sin perder el foco. No olvidemos que aúna actitud, mensajes y comunicación no verbal.

Además, existe otro dato a tener en cuenta: más del 60% del impacto que causamos en nuestro interlocutor se encuentra en detalles como la forma de dar la mano, una sonrisa a tiempo o un comentario en el ascensor con la guardia bajada.

Debemos tener siempre presente que el Arte de lo Cotidiano se impone con fuerza ya que, entre otras cosas, se centra en la esencia de la vida. Destaquemos y demos argumentos al seleccionador para que le ayuden a apreciar cómo encajaríamos en el equipo de trabajo y todo lo que aportaríamos al proyecto en el que participemos.

Marta Díaz Barrera, fundadora de Talentoscopio
www.talentoscopio.com
@Talentoscopio_