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“El AVE es un lujo que no nos podemos permitir”

“El AVE es un lujo que no nos podemos permitir”, así de contundente se mostró el Director Ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente, en el desayuno en el que se presentó el informe ‘Las infraestructuras en España: AVE y aeropuertos’ y se manifestó que los beneficios de la red ferroviaria de Alta Velocidad son negativos.

Ginés de Rus, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, afirma que el AVE y el avión son dos transportes sustitutivos con dinero público. Llega a la conclusión después de analizar que la red de Alta Velocidad, que antes era menos utilizada por los pasajeros, sustituyó al avión abaratando el coste del billete. Hablamos de dos sistemas de transportes que realizan el mismo trayecto en el mismo tiempo, algo a lo que Rus realiza una pequeña diferencia: el transporte ferroviario es más utilizado por el turismo nacional, mientras que en el aéreo triunfa el internacional.

La mayor utilización del AVE por parte de los viajeros españoles se debe al abaratamiento de sus costes y porque desarrolla una estructura propia. Sin embargo, sus beneficios son negativos y lo seguirán siendo a largo plazo. En el informe se observa que la línea Madrid-Barcelona, la más rentable del sistema, necesitará 50 años para recuperar el 46 por ciento de la inversión y en la línea Madrid-Norte de España, los ingresos esperados no cubren ni los costes variables.

En el caso del sector de la aviación, los impuestos que las aerolíneas pagan en España son un 20 por ciento inferiores a los de otros países. Un dato que de Rus solucionaría subiendo las tasas aeroportuarias. A esto se suma que el poder de mercado de los aeropuertos es limitado debido a la competencia entre ellos y los sectores ferroviarios y marítimos. El informe también trata el nuevo modelo de Aena, que es similar al de otros países europeos al tener una participación mixta (pública y privada) y que, según de Rus, “no favorece a nadie”.

Finalmente, el catedrático canario manifiesta que si no se hubiese construido el AVE, los pasajeros seguirían utilizando el avión. Así, el informe asegura que no debería haberse construido ninguna línea ferroviaria pero que, ya que están hechas, habrá que sacarle partido y “no construir más”.

Yasmina Pena Faria