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El Banco de España aboga por una financiación diversificada para las empresas

La idea de diversificar las fuentes de financiación de las empresas, reduciendo su dependencia del crédito bancario, comporta beneficios no solo para las compañías, sino que también ayudaría a “suavizar” cualquier shock en las economías, en beneficio además de los ahorradores.

Así lo apuntó hoy el gobernador del Banco de España, Pablo Fernández de Cos, en unas jornadas organizadas en Madrid por el organismo y el Foro Europeo de Dinero y Finanzas (Suerf), que reúne en su seno a académicos, profesionales financieros y responsables políticos para analizar cuestiones monetarias y financieras.

De Cos reconoció que el recurso a los mercados de capitales por parte de las compañías se ha incrementado y en 2017 el porcentaje de financiación a través de valores de renta fija sobre deuda total alcanzaba el 12%, frente al 8% de 2007.

En su discurso recordó que la Unión de Mercados de Capitales es además un pilar clave de la Unión Bancaria. La Comisión Europea lanzó en 2015 un plan de acción con 30 acciones y medidas dirigidas a desarrollarlo, corregir algunas deficiencias estructurales y potenciarlo hasta 2019. Pero, según De Cos, “hasta ahora, la implementación de las medidas ha sido lenta”.

EN EUROPA PREDOMINA EL CRÉDITO

Esto hace que en Europa su desarrollo sea muy inferior al de los Estados Unidos, precisamente, por el relevante protagonismo de la banca. A título ilustrativo detalló que mientras el peso de la financiación por valores de renta fija o deuda era el 12% sobre el total de deuda en compañías de la zona euro, en Estados Unidos alcanza el 43%, siendo la capitalización bursátil de su banca sobre el crédito bancario cuatro veces superior en 2016, conforme a los últimos datos divulgados por el Banco de Datos del Banco Mundial.

“No existe un consenso en la literatura académica sobre qué fuente de financiación tiene una mayor contribución a la estabilidad financiera y al crecimiento económico”, reconoció el gobernador del Banco de España.

En la parte del crédito valoró que la relación de la banca con las empresas permite gestionar sus recursos de la manera más eficiente, y eso favorece un acceso mejor y más baratos a la financiación “cuando la relación banco-empresa” está bien desarrollada. Además, señaló que los mercados financieros “líquidos y eficientes” mejoran la asignación de los ahorros de los hogares para proyectos a largo plazo.

MÁS VULNERABLE SI DEPENDE SOLO DEL CRÉDITO

Sin embargo, subrayó que sí hay evidencia en la literatura de que “una diversificación adecuada” en la financiación de las empresas “lleva a una mayor inversión y a una menor vulnerabilidad las crisis financieras”, siendo la dependencia de una sola fuente de captación de recursos probablemente la elección menos óptima.

“La experiencia de la reciente crisis bancaria global muestra claramente que las empresas que confían solo en la financiación bancaria tuvieron más dificultades para acceder a la financiación externa que empresas con una mayor diversificación de sus pasivos”, detalló, recordando que esta dificultad se agudizó en las pymes que solo contaban con un número limitado de prestamistas.

Según detalló, la menor dependencia del crédito en las empresas estadounidenses y su mayor recurso a la captación de fondos con emisión de deuda, “ha desempeñado un papel clave para suavizar los choques” sufridos por economía.

En Europa, el desarrollo de los últimos años ha tenido mucho que ver con el Banco Central Europeo (BCE) y sus medidas no convencionales de compra de deuda corporativa. Según detalló de Cos, estas herramientas han contribuido a reducir el coste de financiación de las empresas a través de las emisiones de deuda y frente al crédito bancario, animando a las grandes compañías a diversificar su fuente de financiación.

En este sentido, subrayó que un documento reciente del Banco de España constata que, de manera indirecta, también benefició a las pymes porque la banca les dirigió un crédito que antes iba a las grandes corporaciones.

En su discurso admitió, por otro lado, que esta tendencia supone un desafío para una banca que con la nueva regulación financiera nacida de la crisis y la irrupción de las fintech ve incrementarse la competencia por su negocio crediticio.