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El Brexit acarrearía una caída del 25% en las inversiones

Se perderían casi un millón de empleos y 130.000 millones de euros hasta 2020

La lucha por la permanencia o la salida de Reino Unido de la Unión Europea copan las páginas de todos los periódicos del mundo. Las expectativas sobre qué podría ocurrir y cómo podría afectar esta decisión a la economía se refleja en el 25 por ciento de caída de las inversiones en territorio británico. Así se explica en el último estudio elaborado por PwC y la Confederación de la Industria Británica (CBI, por sus siglas en ingles).

Y es que la salida de Reino Unido de la Unión Europea presenta dos posibles escenarios. El primero pasa porque el país que preside David Cameron negocie un ‘Tratado de Libre Comercio’, sin tarifas de exportación e importación entre Reino Unido y el conjunto de miembros de la UE hasta 2020. El segundo, al no conseguirse el tratado anterior, se aplicarían las normas como miembro de la Organización Mundial del Comercio, por lo que aumentarían de forma significativa las barreras arancelariasSe llegue a un acuerdo o no, el crecimiento de la economía británica se vería ralentizada. En el primer escenario crecería a un ritmo del 1,5 por ciento frente al 2,3 por ciento de no producirse el Brexit, y en el segundo caso a un ritmo de nueve décimas.

“Estos análisis muestran claramente por qué dejar la Unión Europea sería un verdadero golpe para la calidad de vida, trabajo y crecimiento” de la economía británica, explicó esta mañana la Directora General de CBI, Carolyn Fairbrain. Con su salida, Reino Unido dejaría de contribuir al presupuesto de la UE, y aunque en medida compensa el impacto negativo en el comercio y la inversión, “causaría serios golpes a la economía” del país, añade Fairbrain. El Producto Interior Bruto caería un tres por ciento hasta 2020, situándose entre 2.100 y 3.700 libras per cápita por debajo del actual, creciendo a un ritmo incluso por debajo del cero por ciento en 2017 y 2018. Además, el empleo caería entre dos y tres puntos por debajo del nivel actual.

En concreto, la salida de Reino Unido de la Unión Europea causaría la pérdida de 950.000 empleos y 127.934 millones de euros hasta 2020, lo que supone el cinco por ciento del PIB. Un contexto que podría durar hasta 2030 e incluso agravarse.

Gran incertidumbre

Esta caída en las inversiones y el lento crecimiento económico ya se empieza a notar. “La incertidumbre de los miembros de la UE alrededor de Reino Unido ya está teniendo un impacto negativo en los planes de inversión de algunos de nuestros miembros”, explica el Director Económico de CBI, Rain Newton-Smith, porque retrasas sus decisiones.

Dicha inestabilidad podría manifestarse en in incremento financiero de los mercados y la volatividad de los tipos de cambio, junto con un impacto en la confianza de las empresas.

Comercio y empresas

El impacto sería mayor en el comercio y las empresas. Los aranceles es el principal problema al que enfrentarse porque “incrementará el precio” y dificultará la comercialización fuera de sus fronteras de “pequeñas firmas”, explica Fairbrain.

Una situación que empeorará “si Reino Unido deja la Unión Europea sin tratado de libre comercio” porque “el 90 por ciento de las exportaciones británicas, por valor, podrían enfrentarse a aranceles”.

“Algunos sectores podrían verse muy afectados”, explica, uno de ellos será el textil el cual, bajo el escenario sin tratado de libre comercio, podría agravarse con aranceles cercanos al 10 por ciento, a lo que cabe añadir un incremento del siete por ciento en las tarifas de los transportes. Además, según algunos teóricos, se ralentizaría la firma de acuerdos y se perdería poder. “Para Reino Unido, ser parte de la UE le dejará avanzar ‘cara a cara’ con otras economías gigantes alrededor del mundo en las negociaciones”, explica.

Todos salen perdiendo

Quien más pierde de ganar el sí sería, indudablemente, Reino Unido. Pero la Unión Europea también se verá salpicada. Las importaciones de parte del conjunto de países miembros a Reino Unido son considerables, pero también las que dicho país exporta a los demás. “Nosotros importamos más de la UE de lo que exportamos”, explica Newton-Smith, quien no duda en afirmar que “ellos nos necesitan más que nosotros a ellos”. Las cifras lo demuestran. Las exportaciones de Reino Unido a la Unión Europea suponen un 45 por ciento, mientras que viceversa son el siete por ciento.

Pocos beneficios

Con el Brexit, Reino Unido dejará de contribuir al presupuesto de la Unión Europea, algo que generará beneficios económicos, aunque en términos macroeconómicos son relativamente bajos. Según el PwC, este beneficio estaría alrededor del 0,3 por ciento en 2030.

Bien es cierto que estos efectos reflejan algunos ahorros de costes para las empresas, especialmente en algunos sectores, pero “serían ilusorios”, apunta Fairbrain y explica que “la mayoría de estos costes vienen de las vacaciones anuales” y resto de días no laborales.

Yasmina Pena