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El IPC se mantiene un mes más en el -0,8%

Por el menor aumento del precio del petróleo respecto a 2015 y mayor en el caso de los alimentos y alojamientos

Los precios no han variado desde febrero, muestra de ello es que la tasa interanual del IPC se sitúa un mes más en el -0,8 por ciento. Según los datos publicados esta mañana por el INE, esta inamovilidad ha sido consecuencia del menor crecimiento de los precios de carburantes y lubricantes respecto al pasado año y el crecimiento, mayor al periodo anterior, de los precios de los alojamientos y legumbres y hortalizas.

Sin embargo, la cifra crece una décima en el caso de la inflación subyacente – aquella que no incluye los alimentos ni los productos energéticos – hasta el 1,1 por ciento. El descenso del IPC general y el incremento de la inflación subyacente amplía la brecha entre ambos, que alcanza casi los dos puntos de diferencia, la mayor desde el 2009.

Al igual que sucede con el IPC general, el armonizado – aquel que compara con el resto de los países europeos – se mantiene en el -1 por ciento. Pero el dato alarmante se encuentra en la diferencia porque está nueve décimas por debajo de la media comunitaria.

La situación ha contagiado a todas las Comunidades Autónomas porque ninguna registra números positivos.  Pese a todo, algunas regiones sí que han podido mejorar sus cifras, es el caso de Extremadura y Andalucía, que vieron aumentar sus tasas dos décimas y Melilla, que lo hizo un 0,3 por ciento.

Volverá a cifras positivas en verano

Esta tendencia que se mantendrá durante los próximos meses, o eso opina la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). “La estabilidad de los precios en marzo y el poco incremento de los precios energéticos mantendrá al IPC en negativo hasta el inicio del verano, momento en el que probablemente volverán a signo positivo, dado que como apuntábamos desde ATA hace unos días el ligero aumento que han registrado los carburantes no ha sido suficiente para mandar a positivo al IPC.”, señala el presidente de la Asociación, Lorenzo Amor.

Son “niveles bajos pero no preocupantes” para ATA, quien confía en que las medidas de liquidez adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y las tradicionales subidas de los precios energéticos en estas fechas consigan arrastrar en los próximos meses la tasa de inflación a signo positivo.

En la misma línea avanzan las previsiones de CEOE. Se basa en el incremento de los grupos de Alimentos y Servicios, productos que tienen un peso importante dentro de la cesta del consumo y cuyas tasas crecen entre el uno y el dos por ciento.

Condicionado por el petróleo

El crudo, que comienza a repuntar tras el desplome experimentado meses atrás, continuará siendo un condicionante en el periodo de la inflación. De mantenerse en los niveles actuales, el periodo de inflación podría prolongarse en tasas negativas, al menos durante la primera mitad del año. Esta previsión camina en línea con la de ATA, ambos auguran un retorno a números positivos a partir del verano.