Empresas PYMES

El periodo medio de pago de las empresas se eleva hasta superar los 80 días de media

CEPYME se encarga de medir la morosidad entre empresas de pequeño y mediano tamaño, convirtiéndose en un estudio de referencia en nuestro país.

La Confederación Española de Pequeña y Mediana Empresa –CEPYME- ha presentado en Madrid el sexto boletín de morosidad y financiación empresarial, el tercero de este año. El informe corresponde al segundo trimestre del año 2015 y esta vez ha contado con la participación y ayuda oficial del gobierno de España; a través del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.  De los datos recogidos en dicho estudio se desprende la  existencia de una reducción continuada del fenómeno de la morosidad interempresarial en España, aunque a un ritmo moderado.

El presidente de CEPYME, José Alberto González Ruiz, ha advertido durante la intervención de la necesidad de “realizar una serie de medidas para seguir mejorando la situación, ya que se trata de un problema coyuntural en nuestro país”. Opina el directivo que “es necesario implantar un sistema de sanciones firmes, ponderadas y proporcionales a los deudores. Existe un problema de abuso de poder y el más fuerte puede imponer plazos a los más pequeños”. De hecho, “hay empresas que utilizan la morosidad como elemento de financiación”, llegaba a asegura González.

“Es un problema que resta competitividad a nuestras compañías, respecto a otras del mismo ámbito de otros países de nuestro entorno. Por lo tanto es un problema que afecta a toda nuestra economía y a nuestra sociedad”, continuaba afirmando sobre esta cuestión.  Y pone de manifiesto con un ejemplo la permisividad que ha existido en este ámbito en España: “Grandes empresas internacionales que aquí pagan en un periodo de 100 días, lo hacen en 60 en otros países. Se aprovechan de la situación”.

A pesar de todos los contratiempos que siguen vigentes en este fenómeno, “existe una mejora, gracias al actual sistema de pagos que obliga a los morosos a pagar en un plazo de 60 días entre empresas y 30 si nos referimos a la administración pública”, explicaba José Antonio Herce, director asociado de Analistas Financieros Asociados –AFI- que se encargó de comentar los datos recogidos en el boletín.

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Fuente Cepyme

Del informe se desprende un dato significativo: existe cierta regularidad en el proceso del descenso de la morosidad interempresarial, –el ámbito de morosidad entre empresas- tema que trata el informe. Aunque el índice sintético de morosidad empresarial –ISME-  se ha reducido a los 91,7 puntos, –tres puntos por debajo que el mismo trimestre del año pasado- el periodo medio de pago ha ascendido ligeramente y se sitúa en algo más de 80 días de media –sin contar los 60 de plazo legal con el que cuentan los negocios-.

Las compañías más grandes son las que sufren mayores problemas a la hora de cobrar sus facturas. Según se desprende de los datos recogidos por el informe, más del 90 por ciento de las empresas con entre 50 y 259 empleados cuentan con recibos pendientes de pago. Este mismo porcentaje se sitúa en algo más de un 42% en negocios con menos de diez trabajadores o el 43  por ciento en las sociedades con menos de 50 contratados.  “Un ocho por ciento del total de las PYMES creen que no van a cobrar un diez por ciento de su facturación”.

Por el contrario, la buena noticia se presenta con la evolución al alza en la concesión de  créditos financieros y préstamos para nuevas operaciones. Además, a un coste de interés mucho más bajo. En la actualidad, se sitúa en un 3,34  por ciento el tipo de interés en nuestro país. Datos negativos y positivos se entremezclan en un boletín que “Debe ser clave para la concienciación social, empresarial e institucional sobre un problema que existía en nuestro país antes de la crisis” asegura el presidente de esta confederación. Ahora, se abre la posibilidad de construir un nuevo futuro y hacer bien las cosas.

Adrián C. D´Aniello