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El PP presenta 19 enmiendas a los PGE y retira 26,6 millones destinados al Servicio Vasco de Empleo

El Grupo Parlamentario Popular en el Senado ha presentado 19 enmiendas al proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2018 que suponen un total de 35 millones de euros en medidas que, según los populares, son de carácter “social” y no suponen una venganza hacia ningún otro partido político.

De las enmiendas presentadas, la de mayor cuantía es una de 26,6 millones de euros destinados a financiar programas para la mejora del transporte público en zonas despobladas. Para poder incorporar esta dotación, la enmienda contrarresta dicha subida sacando la misma cantidad, 26,6 millones, de una partida que hasta ahora los destinaba al Servicio Vasco de Empleo.

A las 12.00 horas de este lunes finalizó el plazo para que los grupos parlamentarios en la Cámara Alta presentaran sus enmiendas al proyecto. Este límite estaba fijado inicialmente para el lunes de la pasada semana, pero la decisión del PP de enmendar sus propios presupuestos le llevaron a pedir una ampliación del plazo que fue aceptada por la Mesa del Senado, en la que los populares tienen mayoría.

Esta decisión del PP de presentar enmiendas llegó como consecuencia del apoyo que PNV y Nueva Canarias, dos de sus socios en la elaboración de los Presupuestos, otorgaron a Pedro Sánchez en la moción de censura con la que éste se hizo con la Presidencia del Gobierno. Así, se esperaba que las enmiendas de los populares pudieran revertir parte de los acuerdos cerrados con estas formaciones como ‘venganza’ por haber propiciado el cambio en el Gobierno.

En este sentido, fuentes del PP explicaron este lunes que las enmiendas presentadas tienen objetivos políticos dirigidos a mejorar aspectos relacionados con el reto demográfico, la conciliación y la sostenibilidad energética. Además, estas fuentes destacaron que las enmiendas no suponen cambios en la inversión en infraestructuras que ya estaba cerrada en el acuerdo alcanzado por el PP con el resto de formaciones que aprobaron los PGE.

Según indicó el portavoz del PP en el Senado, José Manuel Barreiro, la semana pasada, el objetivo de estas enmiendas era “mejorar” el proyecto presupuestario una vez que, en su opinión, el acuerdo con PNV y Nueva Canarias había sido roto por estas formaciones. De esta forma, al incorporarse alguna enmienda en el Senado, algo seguro por la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta, los PGE tendrán que volver al Congreso para que los diputados acepten o rechacen los cambios introducidos.

En cuanto a las enmiendas del resto de grupos, el vicepresidente primero del Senado, Pedro Sanz, anunció el pasado martes que ya se habían registrado un total de 2.570 enmiendas, a las que ahora hay que sumar las 19 del PP. Entre ellas no se encuentra ninguna del PSOE, que anunció que no presentaría enmiendas para favorecer la tramitación y aprobación de los PGE y cumplir así con el acuerdo por el que el PNV otorgó su voto favorable a Pedro Sánchez.

En caso de que el debate de totalidad finalice el martes con el rechazo a todos los vetos presentados, algo seguro ya que las formaciones que han presentado vetos son minoría en la Cámara Alta, la tramitación presupuestaria pasará a la Comisión de Presupuestos, donde, entre el miércoles y el jueves, se debatirán y votarán todas las enmiendas presentadas.

Tras ello, la Mesa del Senado fijó en su reunión de este lunes que el Pleno final en el que se volverán a debatir y votar todas las enmiendas que no hayan sido incorporadas antes y que los grupos mantengan vivas, se celebre a partir de las 12.00 horas del lunes 18.

Mientras, el PNV tildó de “irresponsabilidad” las enmiendas presentadas por el PP en el Senado. Así lo afirmó ante la prensa el portavoz del Grupo Vasco en el Senado, Jokin Bildarratz, quien aseguró que las 19 enmiendas del PP a sus propios Presupuestos van “contra tres inversiones muy importantes en Euskadi” y, con ello, “directamente en contra del empleo y la innovación” en dicha comunidad autónoma.

Esta decisión del Grupo Popular de enmendar el proyecto de cuentas públicas elaborado por su propio Gobierno y aprobado en el Congreso de los Diputados hace dos semanas gracias al voto de, entre otras formaciones, el PNV, llegó después de que la formación vasca permitiera con su voto el triunfo de la moción de censura que dio la Presidencia del Gobierno al socialista Pedro Sánchez.

En este sentido, los populares han defendido en la última semana que fue el PNV quien rompió el acuerdo y que, por tanto, ya no tienen “ataduras” para presentar enmiendas “que mejoren” los Presupuestos.

Precisamente, sobre este punto Bildarratz criticó la decisión del PP al considerar que estas enmiendas “hace dos semanas no existían porque se entendía que los PGE eran buenos para todos”. Así, el portavoz vasco destacó la “irresponsabilidad” del PP al enmendar partidas “de vital importancia” como el empleo y la innovación.

Por ello, invitó a todos los grupos parlamentarios tanto del Congreso como del Senado a votar en contra de las enmiendas, y resaltó que “habrá que ver cómo los diputados y senadores vascos del partido que sea van a ir contra los Presupuestos que ya estaban definidos para Euskadi, o cómo van a votar a favor de castigar a la sociedad vasca con la reducción de estas partidas tan importantes”.

Por su parte, la Ejecutiva del PNV, el Euzkadi Buru Batzar, señaló tras su habitual reunión de cada lunes, su “perplejidad” por las enmiendas del PP, que calificaron de “injustificadas” e “irresponsables”.

Una vez se incorporen estas enmiendas al proyecto presupuestario, algo que está asegurado por la mayoría absoluta del PP en el Senado, las cuentas públicas regresarán al Congreso de los Diputados para que el Pleno vote si acepta o rechaza los cambios introducidos en la Cámara Alta.

Con esta situación el PP pondrá en una situación incómoda al PSOE, que para conseguir el voto del PNV en la moción de censura prometió mantener las cuentas públicas tal y como fueron aprobados en el Congreso, donde los socialistas rechazaron los PGE con su voto en contra. Así, en caso de que el PSOE decida cumplir lo acordado con el PNV, deberá conseguir también los votos en contra de las enmiendas del resto de formaciones que apoyaron a Sánchez en la moción de censura, y que también votaron en contra de los PGE.