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En España hay un repunte de métodos de pagos alternativos al efectivo

A día de hoy es evidente que los avances tecnológicos y electrónicos han supuesto toda una revolución en nuestras vidas. Y no solo eso, sino que también han cambiado nuestra manera de comportarnos, incluso en términos financieros. Aunque todavía utilizamos el tradicional monedero, cada vez con más frecuencia empleamos nuevos métodos alternativos al dinero en efectivo para pagar nuestras compras. Entre ellos destacan las tarjetas. Existe una gran variedad de tipologías, con diferentes servicios y, algunas de las más novedosas como la “tarjeta BP visa”, presentan interesantes ventajas.

Tras una crisis económica que todavía deja a su paso secuelas, en 2016 se observó un aumento significativo del uso del llamado “dinero de plástico”, experimentando el parque de tarjetas un aumento de hasta los 74,5 millones. Entre ellas, destacan por su fuerte incremento las tarjetas de crédito, que vivieron un aumento de hasta el 8,8%, según los datos recogidos por el Banco de España en un informe en el que se trataban aspectos como España y el uso de estos medios de pago.

Según este informe se verifica una hipótesis que llevaba un tiempo gestándose ya que en los últimos meses se venía notando una nueva tendencia: los españoles cada vez usamos más las tarjetas para realizar pagos. El Banco de España confirma en su informe que esta práctica supera ya al uso de la tarjeta para retirar dinero en efectivo. Tanto es así que, en 2016, los comercios facturaron 124.406 millones de euros derivados de las ventas con tarjeta, una cantidad que supera a las cifras correspondientes a la extracción en cajeros (situada en los 118.275 millones de euros).

En cuanto a la tipología de tarjetas de pago, en el mercado actual encontramos una importante variedad entre las cuales tres de las más comunes son:

  • Las tarjetas de débito: su principal particularidad es que, cuando realizamos una compra con este tipo de tarjetas, el importe emitido se retira de manera automática de la cuenta asociada a dicha tarjeta. De este modo, con las tarjetas de débito solo podemos disponer de los fondos existentes en dicha cuenta en el momento de realizar el pago. Aunque existen una gran variedad de tarjetas de débito y sus condiciones varían según la entidad, las comisiones en este tipo de tarjetas suelen ser bajas o incluso gratuitas.
  • Las tarjetas de crédito: a diferencia de las tarjetas de débito, en las tarjetas de crédito el cliente puede disponer de dinero sin que la cuenta asociada tenga tal cantidad. De este modo, nuestro banco nos facilitad dinero, ejerce de prestamista y prestablece en el contrato el saldo deudor máximo del que puede disponer el cliente.
  • Las tarjetas de compra o de comercio: se trata de tarjetas emitidas por entidades no financieras y el cliente puede adquirirlas y hacer uso de ellas en espacios determinados, por ejemplo la tarjeta BP visa en las estaciones de servicios BP. Este tipo de tarjetas permiten que el cliente tenga acceso a promociones, regalos y descuentos, de manera que puede adquirir un mismo producto, pero a precio reducido, lo que resulta muy ventajoso, sobre todo en compras habituales como pueden ser las relacionadas con el repostaje del vehículo, la alimentación, etc.

Ahora con esta información en mente, ya podrás elegir las tarjetas que más se adapten a tus necesidades.