Economía

A fondo. Las decisiones del BCE son "un cañonazo inesperado"

Ya hay reacciones a las medidas que ha anunciado Mario Draghi hoy cuando pasaban dos horas del mediodía: se bajan los tipos de interés, el dinero estaría más barato para los bancos y además, habrá una inyección de dinero masiva hasta el 2016 que alcanzará los 400.000 millones de euros.

Desde Esade, el catedrático de Finanzas, Robert Tornabell cree que estas “dos decisiones son previsibles y un cañonazo inesperado”. “La inyección de liquidez es toda una sorpresa y, además es una decisión que, según ha insistido Mario Draghi, se ha tomado por unanimidad en el comité ejecutivo”. “Y no se ha quedado ahí, ha sido taxativo y muy claro: los bancos tendrán que demostrar que los préstamos serán a empresas y particulares, no para hipotecas ni tampoco para comprar deuda soberana”. Y es que Dragui lo ha dicho claramente, los bancos que no quieran el dinero para prestar a la economía real no tendrá ayudas del BCE que va a llevar un control férreo de los movimientos de las entidades.

Los tipos de interés se han bajado, descienden del 0.25% hasta el 0.15%. “Draghi tenía poco margen para maniobrar en cuanto a tipos de interés”, prosigue Tornabell, para quien esta bajada “no hará mucho”. La medida de la penalización de los depósitos [-10% a un día] será, sin embargo, más efectiva, según el mismo profesor porque “aunque es más disuasoria que punitiva, contribuirá a que no haya dinero ocioso y se fomente la creación de empleo y el crecimiento de la economía”.

Tornabell recuerda que el presidente del BCE tiene un mandato “y no es el de devaluar el euro, que sería un error”, sino el de velar por las pérdidas de sus miembros. “Tampoco debemos convertir la Zona Euro, aunque ya lo sea, en la región con mayor carga fiscal del mundo”. En su opinión “la mejor fórmula es que aumente el volumen de crédito, que la economía crezca y así, se creen empleos”.