Opinión

Hola, capataz mío

Me pregunto si alguna de las ocho grandes familias que está detrás de las principales SICAV españolas nos escucha en este momento. Es lo suyo pensar que no, pues gozar de condición acomodada permite ahorrarse los madrugones. Pero también permite pagar a capataces que pongan la oreja por ti.

Así que por si alguno de esos capataces tiene sintonizada la antena en este momento, este mensaje va para ellos. Hola, capataz de una gran fortuna. Lo primero de todo, has de saber que a quien esto firma no le parece ni bien ni mal que tu amo y señor disponga de semejantes dineros. Aquí nos pegamos todos igual para llegar a fin de mes, y unos lo hacen mejor o son más listos, y les cunde más. El business es el business. O comes, o te comen. Las grandes fortunas habéis crecido un 9% desde diciembre de 2013, mientras el resto del país se va al garete, pero eso no es culpa vuestra.

Estoy también seguro, capataz mío, de que tu amo y señor, por gozar de más capital, también gobierna mejor su tiempo, y tiene más posibilidades de analizar la realidad del día a día. Si es así, sin duda sabrá que el problema de España no es de coletas ni de naciones, sino de una panda de mangantes que llevan decenios haciendo de las suyas y que pretenden vivir del cuento ad aeternum. Así que dile a tu amo y señor que a la gente humilde no nos importa que él ya esté servido, pero que nos ayude a largar de una vez a la casta inútil que nos torpedea el proyecto de una nación orgullosa.