Economía

IVA y transmisiones patrimoniales ahogan a los hogares más pobres

  • Las rentas más bajas pagan 10 puntos más que las altas
  • Pensiones y prestaciones por desempleo reducen la desigualdad en un 30%

Sin caprichos. Pero la realidad en los hogares más pobres es que todo lo que entra y más, es decir el ahorro, se destina al consumo.

Esto tiene un efecto pernicioso sobre la presión fiscal que soportan las rentas más bajas, en relación al IVA e ITPAJD (trasmisiones patrimoniales onerosas)  que asciende al 14,66% de sus ingresos brutos, superando en 10 puntos a la de las más altas (4,06%).

Así se deduce del Observatorio sobre el reparto de los impuestos entre los hogares españoles, que presentaba ayer la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), en el que se pone de manifiesto que ambos  impuestos se comportan “de manera regresiva” y aumentan la desigualdad de los hogares un 3,13%.

Sin embargo, pese a lo abrumador de la diferencia, Ángel de la Fuente, director de Fedea explicó que esto no es algo que esté en dirección contraria a la tendencia del resto de países desarrollados. Ahora bien “hay que sentarse y pensar bien en qué queremos hacer para conseguir un sistema fiscal más eficiente y justo”.

Pese a los “parches” el sistema fiscal es poco reditributivo 

Los impuestos especiales y las cotizaciones sociales son las otras dos partidas que suman en el crecimiento de la desigualdad.

Gasolina, tabaco, electricidad, etc… ahogan a los hogares con menos ingresos un 3,59% frente al 1,14% de los que llegan en números negros a fin de mes.

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Fuente: Fedea

Las cotizaciones sociales, tampoco están pensadas para los que menos tienen.  Éstos se ven obligados a soportar un tipo efectivo del 8,40% mientras que quienes disfrutan de mayores ingresos sólo lo hacen con un 2,66%. Este comportamiento regresivo se explica por los topes mínimos y máximos que establece el sistema, así como por las bases mínimas por las que están obligados a tributar los autónomos que tienen que pasar por caja sí o sí pese a incurrir en pérdidas. En esta línea desde Fedea apuestan por fórmulas de consenso como la ampliación de las bases y la adaptación de las cotizaciones de los trabajadores por cuenta propia según su nivel de renta.

El IRPF compensa

En la parte contraria de la balanza el IRPF ejerce de contrapeso. En este caso la carga es progresiva, es decir, aumenta con el nivel de renta. Frente al 1,55% de quienes perciben un salario anual medio de 7.205 euros los que cuentan con una nómina media de 165.571 euros al año contribuyen con un 25,16%.

Desde Fedea quisieron destacar que de no ser por las pensiones, prestaciones por desempleo y enfermedad, becas, etc… la desigualdad sería un 30% mayor a la que se registra en el estudio.

La agrupación entre impuestos directos e indirectos que también se recoge en el informe deja claro que son los segundos los que reducen la desigualdad un 6,83% mientras que los indirectos la aumentan un 4,02%.

Por otra parte si tenemos en cuenta los impuestos totales de los hogares españoles por tramos de renta bruta (ver gráfico), se observa como los extremos nunca son buenos. Los hogares con menos recursos soportan la segunda mayor presión fiscal, un 28,21%, lo que no llega a cinco puntos por debajo de los que más disponen.

Así la conclusión del análisis es que el sistema fiscal  español es  poco redistributivo.  El total de los impuestos reducen la desigualdad de la renta bruta en un 2,82%.  Aunque el estudio se refiere a los datos de 2013, los “parches” de la Reforma Fiscal de 2015, no mejorará mucho más este porcentaje, de hecho podría incrementarlo. En este sentido Julio López Laborda, economista y coautor del informe junto a sus colegas Jorge Onrubia y Carmen Marín,  explicaba que “la reforma de 2015 neutralizó la capacidad redistributiva de la reforma de 2011”.

A modo de cierre De la Fuente apostillaba que “el principal problema –de nuestro sistema fiscal- es recaudatorio y que el aumento de la desigualdad tiene que ver con los problemas políticos a los que nos enfrentamos”. Y lanzaba un mensaje claro a los defensores de la renta única “genera incentivos perversos y se necesita gran cantidad de dinero para financiarla”.

Impuestos hogares_Presión_Gráfico
Fuente: Fedea