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Josu Jon Imaz apuesta por “empleos estables y con buenos salarios” para la transición energética

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, considera que la competitividad de la economía española es clave para afrontar la transición energética, y que ésta se consigue creando empleos “estables y con buenos salarios”.

Imaz participó este lunes en unas jornadas en Esade sobre los posibles escenarios de transición energética a nivel global. En este sentido, señaló como factor determinante el crecimiento demográfico, puesto que “cuanta más gente, más demanda de energía habrá”. En su opinión, las tendencias de consumo pueden mitigar este efecto “impulsadas por los jóvenes”.

En cuanto al caso de España, Imaz hizo hincapié en la importancia de la industria automovilística y advirtió sobre la necesidad de una “neutralidad tecnológica”, sin favorecer en especial una tecnología energética u otra.

A nivel europeo, el directivo de Repsol destacó que “necesitamos energía barata”, pese a ser consciente de que “todas las medidas que tomamos en torno a la energía alteran su precio”. Asimismo, explicó que “no hay un sólo camino hacia la transición energética” y que “puede que cada región tenga que tomar el suyo”.

El secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, también expuso su punto de vista en estas jornadas. En su opinión, “los países comprometidos con la transición energética debemos mostrar que esto funciona, que no es una batalla perdida”. Dicha transición, según Navia, “tiene que ser compatible con el crecimiento económico”, ya que “nadie querría imitar un modelo que conllevara estancamiento”.

Para Navia, la clave es “no apostar claramente por una energía”, sino diversificar mientras se mantiene una “claridad total en cuanto a los costes y beneficios” de las diferentes energías alternativas. El secretario de Estado, además, se mostró crítico con la Comisión Europea al afirmar que esta institución “no quiere admitir que esta transición tiene un coste”.