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Juan Mulet: “En España nunca se han puesto en marcha verdaderas políticas de innovación”

Se tiende a confundir este término con producción científica o I+D

Juan Mulet, miembro del Consejo Asesor para la Ciencia y la Tecnología en España, lo tiene claro: “En nuestro país nunca ha habido políticas verdaderas de apoyo a la innovación, ya que son muy caras y llevan a las empresas a sufrir riesgos”.

Así se ha expresado durante la presentación del último informe sobre el impacto de la crisis en la innovación empresarial española presentado por Fedea este jueves en la sede madrileña de la fundación económica.

Aunque ha reconocido durante la comparecencia que sí se ha subvencionado la ciencia y la investigación y el desarrollo (I+D). “Hay que diferenciar estos términos, ya que no son lo mismo”, ha acabado admitiendo Mulet, que además considera el I+D+i como una “aberración” que solo consigue crear una mayor confusión entre vocablos.

Respecto al crecimiento de nuestro país, se ha puesto de manifiesto, a través del citado estudio, que España ha crecido económicamente; pero sobre todo apoyada en capital y trabajo, lo cual es un error, ya que se usa muy poco el conocimiento.

Menos empresas innovadoras

Es cierto que durante la crisis el número de empresas innovadoras se ha reducido, respecto al período anterior. Así, solo quedaban en 2014 algo más de 18.000 negocios tecnológicos, por lo que la caída supone un 56 por ciento.

Por otro lado, las compañías innovadoras que no se dedican al ramo de la tecnología, pero que introducen mejoras a sus procesos organizativos y comerciales, han experimentado un descenso  de 40 puntos, algo menor  que en el caso anterior. En la actualidad solo quedan 32.626 de estas en nuestro país.

Llama la atención que las Pymes con actividad en I+D y con menos de 10 empleados hayan aguantado mejor la crisis que otras de mayor tamaño. Un factor que se explica desde Fedea por “la aparición de la figura del autónomo de la innovación”.

Así, estas han caído un cuatro por ciento; mientras tanto, las medianas empresas han sido las que han sufrido consecuencias más graves y en 2014 se habrían reducido un 47 por ciento. Las grandes empresas con actividad en el campo del I+D, por su parte, han resistido medianamente bien los años más duros de recesión económica, aunque se han reducido en un 16 por ciento y han disminuido sus gastos un 1,1 por ciento en esta área.

Publicaciones científicas y gasto público

Por su parte, los documentos divulgativos publicados por investigadores españoles han resistido bastante bien los años más duros. De hecho y en contra de la tendencia general, han seguido aumentando hasta 2013, para sufrir un ligero descenso en 2014.

El gasto público aportado al I+D, según se recoge en el boletín, se mantuvo creciendo hasta el año 2010. Sin embargo, a partir de este momento cayeron, tras la finalización de los proyectos científicos.

Adrián C. D´Aniello