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La bajada de las retenciones sobre el IRPF será de apenas 78 euros

Las grandes rentas son las mayores beneficiadas en la reducción del IRPF

Este mes entra en vigor la última fase de la reforma del IRPF llevada a cabo por el anterior Gobierno, una reducción que se traduce en apenas 78,11 euros anuales de media para el conjunto de contribuyentes, según las estimaciones llevadas a cabo por los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

La nueva tarifa se aplicará a una base liquidable general y reduje el número de tramos de siete a cinco años los tipos marginales.

Sin embargo, lo más destacado es que vuelve a poner de manifiesto la desigualdad del sistema tributario español porque, beneficia a las rentas más altas y perjudica la progresividad del IRPF. De esta forma, el ahorro fiscal derivado de ello será más beneficioso en el caso de las personas con mayor capital. Una situación paradójica porque crece a medida que lo hace el nivel de ingresos. Asimismo, un contribuyente que obtiene ingresos por más de 30.000 euros ahorrará con la nueva medida un 1,63 por ciento y un 1,82 por ciento los que ganan hasta 40.000 euros, cinco veces menos que el ahorro que logra el que obtiene un millón.

“La rebaja fiscal tiene un alcance muy desigual ya que permitirá un mayor ahorro cuanto mayor sean también los ingresos”, afirma el secretario general de Gestha, José María Molineda.

De esta forma, se repite en España la paradoja denunciada por Warren Buffett, quien reconoce pagar menos impuesto que su secretaria, una desigualdad provocada por el hecho de que la renta del ahorro tribute a unos tipos inferiores a la renta general.

Además, según los cálculos de Gestha, los grandes patrimonios serán también los mayores beneficiados en la reducción de tipos impositivos de la base del ahorro. De esta forma, el 0,6 por ciento de las personas que declaran rentas de capital concentran casi la mitad del ahorro que lograrán los contribuyentes, exactamente el 42,8 por ciento. Estos son aquellos declarantes que ingresan más de 150.000 euros y cuyas rentas del ahorro se sitúan en una media entre 57.500 y 675.000 euros.

Es una cuestión denunciada por los Técnicos de Hacienda porque el tipo real de IRPF es el mismo para un contribuyente que gana 600.000 euros anuales por rentas de capital que para un ciudadano que ingresa 26.000 euros, beneficiando así a las rentas más altas, que contribuyen menos mientras que los contribuyentes medios soportan más carga fiscal.

A lo anterior cabe añadir otra serie de cambios que contempla también la reforma. El tipo bajo de tributación se reduce dos puntos, pasando del 21 al 19 por ciento; y los tipos intermedios y altos en cuatro puntos, del 25 al 21 por ciento y del 33 al 27 por ciento respectivamente. Además, el importe máximo para la aplicación en los tipos intermedios aumenta desde los 24.000 a los 50.000 euros.