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La contratación de ingeniería barata provoca sobrecostes de hasta un 50%

Fidex reclama que se anteponga la calidad frente al precio en la planificación y contratación de infraestructuras

“La contratación de la ingeniería low cost provoca unos sobrecostes de hasta un 50 por ciento en el proceso creador de las infraestructuras. Lo barato sale caro”. Así de contundente se ha mostrado el director general de la patronal de ingeniería Fidex, Fernando Argüello, quien reclama a los partidos y administraciones públicas un cambio en la manera de contratar la ingeniería para la planificación y construcción de nuevas infraestructuras, de manera que antepongan la calidad frente al precio.

Factores como la llegada de la crisis, han supuesto que los países más avanzados reduzcan la inversión en infraestructuras hasta el 2,5 por ciento del PIB. España ha reaccionado de una manera mucho más “drástica”, pasando del 3,4 por ciento al 1,3 por ciento del PIB.

Y es que según Eurostat, la inversión en ingeniería en nuestro país está muy por debajo del resto de estados europeos. Sin embargo, con solo aumentarla del 5 al 7  por ciento Fidex asegura que se lograrían ahorros superiores al 20 por ciento en los costes.

En este sentido, la patronal de ingeniería considera que es crucial acabar con la política de subastas en la contratación y, en su lugar, reconocer su carácter intelectual de forma que prevalezca la calidad de la propuesta, utilizando criterios como la experiencia, la profesionalidad de los equipos o la calidad de los recursos empleados.

“Bruselas nos está enseñando el camino. La Comisión ya contempla el carácter intelectual de la ingeniería”, ha asegurado Argüello, quien ha destacado que la directiva europea le otorga un peso del 80 por ciento a la valoración de la calidad, frente al 20 por ciento que le da a la del precio.

Sin embargo, las distintas administraciones españolas, en la evaluación de las ofertas presentadas a los concursos de servicios de ingeniería, otorgan a la oferta económica un peso de entre el 70 y el 100 por cien, mientras que la calidad se valora, como máximo, con el 30 por ciento, llegando a ser incluso nulo en algunos casos como la Comunidad de Madrid.

Por ello, desde Fidex defienden que las administraciones se planteen los proyectos a medio y largo plazo, puesto que el interés cortoplacista y electoralista provoca inversiones millonarias innecesarias e incidencias en las obras, malgastando así el dinero público. “Las infraestructuras no se hacen para la siguiente legislatura, sino para la siguiente generación. Es prioritario gastar un poco más en estudios de ingeniería de calidad que desembolsar sumas desorbitadas en ejecutar obras mal diseñadas”,  ha asegurado el director de la patronal.

Asun Infante