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La diferencia salarial entre hombres y mujeres podría tardar en desaparecer 75 años

Oxfam Intermón alertó este lunes de que la diferencia salarial entre hombres y mujeres podría tardar en desaparecer más de 75 años, debido a que el proceso de igualación entre la cuantía que perciben por el mismo trabajo está avanzando “muy lentamente”.

Así se pone de manifiesto en un informe sobre políticas de género hecho público hoy por esta ONG, que ha contado con la colaboración de la Fundación Heinrich Böll Foundation y en el que se urge a los líderes del G20 a abordar la desigualdad de género en su reunión en Australia a finales de este año, según informó Oxfam Intermón.

Este trabajo advierte de que las ambiciones de crecimiento del G20 no podrán materializarse a menos que se apliquen políticas que aborden la discriminación sistémica y la exclusión económica de las mujeres en los países del G20. Además, dependiendo del contexto de cada país, el reconocimiento y puesta en valor de trabajos no remunerados, como el cuidado de los menores o las labores domésticas, supondría entre un 20 y 60% adicional al PIB en los países del G20.

La directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima, considera que tanto en los países que pertenecen al G20 como en los que no, las mujeres cobran menos que los hombres, tienen mayor presencia en los empleos a tiempo parcial, son objeto de discriminación en el seno del hogar, en los mercados y en las instituciones, y realizan la mayor parte del trabajo no remunerado.

“Esta brecha entre hombres y mujeres refleja una forma de desigualdad básica y arraigada que aqueja a los países del G20 a pesar de los logros indiscutibles alcanzados en otras áreas”, apunta Byanyima, quien asegura que si la tasa de empleo remunerado de las mujeres fuese igual a la de los hombres, el PIB de los Estados Unidos incrementaría un 9%, el de la Eurozona un 13% y el de Japón un 16%.

Las recomendaciones del informe
Para acelerar el proceso de equiparación de salarios entre géneros, el informe recomienda apoyar un proceso para el establecimiento de unos objetivos de desarrollo ‘post-2015’ responsables, que incluyan objetivos independientes sobre desigualdad económica extrema, igualdad de género y derechos de las mujeres.

Del mismo modo, este trabajo considera que es necesario impulsar políticas de empleo para generar puestos de trabajo dignos para las mujeres y eliminar las diferencias salariales y la segregación ocupacional; poner fin a la discriminación de género en el lugar de trabajo y fomentar políticas favorables a la conciliación familiar, como por ejemplo la ampliación de los derechos por baja parental, la mejora del acceso a los servicios de atención a menores y personas mayores y una mayor protección de la seguridad social, y fomentar la financiación de los servicios públicos para reducir el trabajo no remunerado de las mujeres.

Compromisos pendientes
En la cumbre de Los Cabos (México, 2012) los líderes del G20 se comprometieron a eliminar los obstáculos que impiden la plena participación social y económica de las mujeres, así como a ampliar las oportunidades para ellas en sus países. Sin embargo, “poco se ha avanzado en esa dirección, y la agenda del G20 para la próxima cumbre de Australia a finales de este año no recoge compromisos concretos sobre género”, denuncia Oxfam.

“La presidencia australiana del G20 tiene la oportunidad de cumplir dicho compromiso trabajando para conseguir un crecimiento económico que sea verdaderamente inclusivo y promueva los derechos de las mujeres”, concluye José María Vera, director general de Oxfam Intermón.

Servimedia