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La economía ha crecido al ritmo del 3,5% en lo que va de 2016, según de Guindos

La economía española ha entrado en 2016 a “un ritmo de crecimiento próximo al 3,5 por ciento”, ha asegurado el ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, en declaraciones a la cadena Cope y que recogen Europa Press.

Estas palabras se apoyan en diversos indicadores como la venta de automóviles, la balanza de pagos, la producción industrial, la venta de las grandes empresas y los índices de confianza, además de la creación de empleo, que se triplicó en el último trimestre de 2015.

Sin embargo, estos indicadores de comienzos de año no se hacen notar en la Bolsa ya que la “incertidumbre política” que está viviendo nuestro país pasa factura. Sin embargo, la situación podría ser peor debido a, como afirma de Guindos, la desaceleración de la economía mundial, fundamentalmente en China, la cual está ocasionando una situación de “nerviosismo a nivel internacional”. Aun con todo, Europa y Estados Unidos no han registrado malos datos.

Volviendo al tema español y a los malos datos que están ocasionando la incertidumbre política, de Guindos ha reconocido que “la cuestión fundamental es cuál va a ser el sentido  de la política económica del próximo Gobierno”, a lo que añade que la mejor opción para la estabilidad y confianza sería forjar una gran coalición entre PP, PSOE y Ciudadanos.

“Los mercados quieren gobiernos estables y fuertes (…) Si se percibe que va a haber un Gobierno que revierta las reformas, que modifique la reforma laboral, que aumente el gasto público, que interfiera en el sector bancario, que reduzca la competitividad, no hay duda de que esto tendría un impacto en los costes de financiación”, ha advertido el ministro de Economía en funciones.

De Guindos ha explicado también que España necesita emitir cerca de 400.000 millones de euros en los mercados de deuda, algo necesario para preservar “el círculo virtuoso” que permite bajos costes de financiación gracias a la mayor confianza, porque eso se traslada a la economía real de manera positiva. Sin embargo, “si en cualquier momento la confianza falla, y eso tiene que ver mucho con la política económica que se va a aplicar en los próximos meses, inmediatamente aumentaría el coste de financiación, los mercados de capitales empezarían a penalizarnos y se trasladaría a la actividad económica y el empleo”, ha precisado.

Diario Financiero