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La inteligencia artificial creará problemas en el empleo

Raj Shant explica las oportunidades para la inversión a causa de los avances en inteligencia artificial.

Las desventajas de la tecnología pueden ser igual de problemáticas que las que trajo la Segunda Revolución Industrial, cuando las máquinas ocuparon los puestos de trabajo de los obreros.

La evolución de la IA (Inteligencia Artificial) ha abierto un debate sobre su inserción en nuestra sociedad, según informa BNY Mellon. “La siguiente fase del desarrollo digital –la adopción transformadora de la inteligencia artificial (IA)– podría ser mucho más disruptiva que el pirateo informático y el cibercrimen”, afirma Raj Shant, gestor de carteras en el equipo de renta variable global de Newton Investment Management.

“La tecnología está pasando de realizar tareas relativamente repetitivas a ser capaz de llevar a cabo funciones cada vez más complejas”, añade. “Ahora mismo hay una carrera para desarrollar tecnologías que puedan mejorarse a sí mismas con el tiempo. Algunos afirman que esta será la última innovación realizada por el ser humano, porque más allá de este punto, las mejores innovaciones provendrán de las máquinas, no de nosotros”.

Lo hemos visto en innumerables películas: Terminator, Yo robot, Ex Machine o Blabe Runner, entre otras, pero aún, no hemos conseguido llegar a la tecnología de crear este tipo de máquinas, y parece que todavía estamos lejos para ver algo así. No obstante, la tecnología de la IA está avanzado a pasos de gigante en los últimos años.

El día en que las máquinas puedan realizar tareas más intensivas en información y cometidos no estructurados con un mayor grado de complejidad, aumentará el potencial de la automatización como una alternativa viable en el puesto de trabajo.

Cuando llegue este momento debemos tener cuidado porque nuestro trabajo puede peligrar y no están las cosas en España como para que las máquinas nos dejen en el paro. El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas inglesas) prevé que el auge de los robots y de la inteligencia artificial –parte de lo que llama la “Cuarta Revolución Industrial”– provocará una pérdida neta de 5,1 millones de puestos de trabajo durante los próximos cinco años.

“Las máquinas llevan más de un siglo dejando a obreros en el paro”, comenta Shant. “Los trabajadores administrativos, que tradicionalmente habían visto su puesto de trabajo a salvo de los efectos de la automatización, se hallan ahora en el punto de mira. Esto ilustra un lado oscuro de la tecnología: el hecho de que suele dejar a gente sin trabajo en el corto plazo”.

Este manifiesto supone un reto para las empresas y sus inversores, a medida que la tecnología destruye puestos de trabajo en diversos sectores, desde el manufacturero al sanitario.

Empresas poco preparadas

En el informe “The Future of Jobs” (El futuro del trabajo) de WEF, la organización determina que las compañías no están preparadas para asumir este nuevo panorama que se avecina y que por el momento se han mostrado “tímidas” a la hora de afrontar activamente estos desafíos.

En opinión de Shant, los inversores deberían ser conscientes de lo rápido que se ajustan las compañías, un posible indicador de su potencial de crecimiento futuro: “Las mejores oportunidades para invertir se encuentran entre las empresas que ven cómo cambia la tecnología, la entienden mejor que sus competidores y se adaptan con más rapidez para aprovechar el poder de esos cambios”.

En un mundo en pleno cambio, uno tiene que ser “mucho más selectivo a la hora de decidir dónde invierte”, añade