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La morosidad, principal problema de los empresarios en 2015

A pesar de ser el factor que impactó más desfavorablemente en la actividad económica, no es el problema que más preocupe a los gestores

El 31 por ciento del íntegro de empresas señalaba que el impacto más desfavorable para sus negocios fue la morosidad en 2015, seguido por la demanda de los productos y el entorno macroeconómico, los mismos factores que preocupan a los gestores.

Por su parte, la demanda de productos, el entorno macroeconómico y la morosidad se han convertido en los problemas que más preocupan a los empresarios españoles a la hora de que su negocio crezca, según se desprende de la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Es el tercer año en el que la institución realiza este estudio y llama la atención, en este punto, que los principales problemas que observa el entorno empresarial en el desarrollo de su actividad para finales de 2015 –última quincena de diciembre, cuando se realizó la encuesta-, coincidan con los expresados durante el año anterior.

Llama la atención en este sentido que por unanimidad, para todos los sectores, la demanda de los productos producidos se ha erigido sin duda en la cuestión que más quebraderos de cabeza dan a los empresarios.

Sin embargo, para el ámbito empresarial de la construcción, la disponibilidad de financiación se convierte en el segundo componente más a tener en cuenta por parte de los encuestados, rompiendo la tendencia del resto de áreas a las que el entorno macroeconómico les preocupa más.

El tercer componente es más abierto y no existe tanta unidad. Para la industria, la construcción y otros servicios la morosidad es la tercera preocupación a la que se tienen que enfrentar; mientras que para el comercio, y el sector del transporte y la hostelería, la fiscalidad es el tercer peor problema en el primer caso y la regulación económica en el segundo.

En el polo opuesto se sitúan los costes judiciales, la insuficiencia de equipamiento o las infraestructuras, ya que fueron considerados como factores de escasa importancia en la capacidad de crecimiento de los negocios por el propio entorno empresarial. Como en el caso anterior, también coinciden en este sentido con las opiniones expresadas en 2014.

Por otro lado, el 31 por ciento del íntegro de empresas señalaba que el impacto más desfavorable para sus negocios fue la morosidad en 2015, seguido por la demanda de los productos y el entorno macroeconómico, los mismos factores que preocupan a los gestores.

Diario Financiero