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La UE y México esperan iniciar en otoño la ampliación de su tratado comercial

El nuevo acuerdo supondrá la eliminación de los cupos de importación para productos agrícolas procedentes de Europa

Las conclusiones del Informe de Evaluación de los efectos del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México son claras: “una ampliación del acuerdo sería conveniente para ambos bloques”.

Tanto la UE como el país latinoamericano aprovecharían las ventajas de una actualización del tratado que, entre otras medidas, eliminará cupos de importación para productos agrícolas por parte de Europa, según afirma BBVA Research, que ha presentado esta mañana en Bruselas el documento de trabajo en un foro de debate entre autoridades europeas y mexicanas.

Al hilo de este encuentro, el secretario de Economía mexicano, Idelfonso Guajardo, y la Comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, han anunciado en rueda de prensa que tanto la UE como México han iniciado ya los contactos para este nuevo acuerdo comercial con el objetivo de que las negociaciones formales puedan comenzar el próximo otoño.

El informe señala que la inversión extranjera directa (IED) procedente de Europa se ha convertido en la segunda más importante para México, después de Estados Unidos. Y es que en los últimos años, sobre todo a partir de 2000, los países de Latinoamérica han sido destinos atractivos para invertir. De hecho, México fue el segundo que mayor circulación de dinero recibió en este periodo, por detrás de Brasil.

El flujo acumulado de la UE en México entre 2000 y 2014 fue de 145.300 millones de dólares, de los cuales el 81 por ciento se concentraron en cuatro sectores: un 47,3 por ciento se dirigió a manufacturas, un 18,5 por ciento a servicios financieros, un 8 por ciento a medios de comunicación y un 6,3 por ciento a construcción.

Por su parte, la inversión extranjera procedente de Europa está presente en todos los sectores de la economía mexicana, aunque destaca en generación, transmisión y distribución de energía eólica y de gas natural, con un 82,6 por ciento; medios de comunicación, con un 76 por ciento; construcción, con el 73 por ciento, y servicios de esparcimiento, con un 64 por ciento, entre otros.

Es por ello que los economistas del BBVA estiman que la ampliación del tratado en los sectores agrícola, pesquero y agroindustrial “ofrece posibilidades de mejora para ambas economías”, ya que algunos productos subvencionados quedaron excluidos temporalmente del acuerdo, principalmente por los subsidios que la UE otorga a la producción y exportación de algunos productos agrícolas mediante la PAC (Política Agraria Común).

Asimismo, el documento establece que una actualización del tratado elevará el potencial del país latinoamericano como destino de inversión. “México presenta ventajas relativas frente a otros países competidores en materia de impuestos corporativos, costos laborales, accesibilidad a mercados de consumo y tratados de libre comercio”.

En julio de 2000, México y la UE dieron comienzo, con la entrada en vigor del tratado, a la liberalización paulatina del comercio de bienes y el flujo de servicios. Su firma representó la supresión inmediata de los aranceles aduaneros. Además de la apertura comercial también se establecieron las medidas necesarias para la liberalización progresiva del comercio de servicios y de inversión.