Sectores

Las franquicias han crecido muy por encima de otros sectores

Se han abierto unidades incluso en los peores años de crisis

Son un sector empresarial cada vez más en auge, además del “único sistema que permite crecer a una empresa desde la base de un pequeño negocio exitoso o también una idea empresarial y proyectarla hasta el infinito”.

Y es que aunque en los primeros años de la crisis el cierre de franquicias fue importante, también se realizaron importantes aperturas. Como señala el informe ‘La franquicia: visión 2008-2015’, tras una importante caída en el sector, más acuciada en 2012 con 17.170 unidades menos, la pérdida de 227 enseñas y más de 70.000 empleos, la situación no presentó ni crecimiento ni retrocesos porque estos cierres se vieron compensados con las nuevas incorporaciones.

Es a partir de 2013 cuando las perspectivas comienzan a ser positivas y arranca la senda del crecimiento, alcanzando un ritmo de 4.000 nuevas franquicias cada año, una cifra que se ha visto reflejada en el aumento hasta las 1.114 redes, lo cual indica la confianza del sistema empresarial hasta esta fórmula.

En el avance de los últimos años se distinguen dos etapas, la de descensos y el crecimiento. Datos que se observan en las unidades, la inversión y la contratación, que caen progresivamente hasta 2012 para repuntar posteriormente, aunque en ninguno de los casos vuelve a alcanzar los niveles previos a la crisis.

Casi 20.000 unidades menos

Los primeros años del estudio han sido críticos para las franquicias, pasando de tener 70.000 unidades en 2008 hasta las 51.911 de 2012, casi 20.000 unidades menos. Lo mismo pasa respecto a la creación de ellas, que han pasado de las 6.000 a las 1.000 anuales. Sin embargo, vuelven a recobrar el aliento a partir decreación unidades 2013, año en el que vuelven a crearse más de 4.000 unidades de negocio cada año, una tendencia que irá creciendo incluso de forma paulatina.

Una situación crítica que se ha visto compensada. La diferencia anual podría ser mucho mayor ya que incluso en los peores momentos se han abierto establecimientos.

Pero el comportamiento del franquiciador no ha cambiado, siguen confiando en los sectores más tradicionales como el retail, la restauración, la alimentación y los servicios especializados, y seguirán manteniendo su crecimiento.

Importante retroceso de la inversión

Pese a su compensación y mantenimiento, lo que más se ha visto afectado durante la cruda recesión ha sido la inversión. A pesar incluso de que las empresas eliminaron barreras de entrada para facilitar el acceso de nuevos emprendedores y franquicias.

El retroceso es importante en la comparación entre 2008 y 2015 ya que, aunque esta ha ido aumentando de forma muy leve, en lfacturacionos años 2009 y 2012 se produjeron importantes descensos, primero hasta los 6.833 millones y el segundo hasta los 6.456 millones.

Lo mismo pasa con la facturación, que vuelve a recuperarse tras su decrecimiento aunque no ha alcanzado niveles previos a la crisis. Asimismo, ha caído casi 3.000 millones desde los 20.869 de 2008, anotando una cantidad de 17.710 millones en 2012. Sin embargo, la situación dio la vuelta a la tortilla y creció hasta los 18.667 millones en el pasado año.

Repunte del empleo

Las consecuencias en el empleo se han hecho notar en todos los sectores económicos, pero la franempleoquicia ha sido el gran penalizado. Este cayó un 20 por ciento en cuatro años debido al cierre de importantes unidades,

De esta forma, las franquicias han pasado de crear 400.000 puestos de trabajo anuales en 2008 a los 325.000 de 2012, repuntando levemente hasta los 341.000 empleo en 2015.