Economía

Las medidas del BCE son positivas pero “insuficientes”, según ESADE

Las recientes medidas tomadas por el Banco Central Europeo (BCE) son consideradas por el Informe Económico de ESADE como positivas pero “insuficientes” y apuestan desde la escuela de negocios por “tomar medidas adicionales en los próximos meses”.

Estas medidas de política monetaria no convencionales (Quantitative Easing), como la compra masiva de deuda pública en la zona euro para favorecer el crecimiento, ya implantadas en Estados Unidos a través de la Reserva Federal alejarían a España y otros países europeos del riesgo de “evidente riesgo de deflación”, afirma el profesor Josep Comajuncosa, autor del Informe Económico de ESADE. “Nos consta que el BCE va en esta dirección”, afirma el profesor Comajuncosa. En el calendario inmediato también es importante, a la vuelta de las vacaciones, las pruebas de stress, a las que se someterán los bancos europeos. “Si algunos bancos, incluso de países del núcleo central europeo, no superan con buena nota las pruebas de stress necesitarían una recapitalización o incluso una hipotética ayuda pública, lo que conllevaría a que el Banco Central tuviese que tomar medidas no convencionales de política monetaria como la apuntada compra masiva de deuda”, señala el profesor Comajuncosa.

El mismo documento dice que para “el éxito a medio plazo [de la política económica] y, para la supervivencia y buen funcionamiento de la moneda única europea, es importante que los países de la periferia mantengan los programas de reforma destinados a aumentar la productividad”, afirma el estudio.

Poner en marcha medidas no convencionales

Inyecciones de liquidez condicionadas a la concesión de crédito o, incluso, inyecciones de liquidez generalizadas parecidas a las utilizadas por la FED (Reserva Federal estadounidense). “El BCE”, afirma el estudio, “podría comprar bonos públicos de todos los países de la zona euro en forma proporcional al peso de su PIB, o según el porcentaje de participación de cada país en el capital del BCE, de tal forma que no se estaría concediendo una financiación privilegiada al sector público en ningún país de la zona”, advierte el estudio. Esto serviría para mejorar el flujo de crédito y beneficiaria también a los países de la periferia, donde “la escasez de crédito está dificultando la recuperación económica”.

Unión bancaria y reforma fiscal
Los autores abordan, finalmente, el estado de la Unión Bancaria. Su apuesta es inequívoca. “La Unión Bancaria es una condición imprescindible para terminar con la fragmentación actual de los mercados financieros de la zona euro, y sin ella, no sería posible terminar con la crisis de la zona” . Pero no se debe olvidar, según los autores del informe que con la aparición de la deflación, además de la finalización de la Unión Bancaria “será también necesario que el BCE proceda a utilizar instrumentos de política monetaria no convencionales, como la inyección de liquidez a los bancos o, incluso –reiteran- “la compra generalizada de deuda pública los bancos por un periodo de tiempo prolongado”.

En relación con la reforma fiscal, anunciada por el Gobierno, el profesor Comajuncosa no niega un cierto tono electoralista del proyecto. “Confiamos que la reducción de recaudación que supone la reforma lo hayan calculado bien porque si no se pondrían en peligros los compromisos de déficit o las propias políticas sociales”, finalizó el profesor Comajuncosa.