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La pensión media sube más de 20 euros cada año desde que se inició la legislatura

La Seguridad Social incrementa la partida de ‘contributivas’ en más de 3.300 millones de euros

Mantener el poder adquisitivo de los pensionistas es uno de los grandes retos a los que tendrá que hacer frente el Gobierno de Mariano Rajoy de ser reelegido en los comicios previstos para finales de año. Para ir allanando el camino los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016 recogen una subida del 0,25 por ciento en la nómina de las pensiones, elevando la partida destinada a ‘las contributivas’ hasta los 118.941,72 millones de euros, un 2,8 por ciento más (3.272,49 millones)  con respecto a la prevista para este año de 115.669,23 millones.

Incremento que, por otra parte, en el cómputo individualizado por pensión no supone ninguna novedad más allá de lo esperado y legal, correspondiéndose ni más ni menos, con el mínimo del Índice de Revalorización (IR) obligado por la Ley de Reforma de las Pensiones. Ley mediante o no, lo cierto es que la pensión media habrá crecido más de 20 euros al año desde que se inició la legislatura y hasta finales de 2015.

Concretamente, tal y como se extrae del informe del mes de Julio sobre la Evolución Mensual de las Pensiones elaborado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en 2011 la nómina mensual media se fijaba en lo 810,85 euros frente a los 876,53 euros con los que cerró 2014. Una tendencia al alza que ha continuado durante los siete primeros meses del año en los que se han alcanzado los 887,41 euros (ver cuadro y gráfico 1).

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Cuadro y gráfico 1

En el caso de las jubilaciones, el importe de la pensión media se habría incrementado casi 27 euros en cada ejercicio, pasando de los 923,06 euros de principios de legislatura a los 1.022,09 euros que se registraron a fecha 31 de julio.

Cabe destacar que, tanto en términos absolutos como en porcentuales, la subida ha ido decreciendo en los últimos años. En el caso de la pensión media de 2012 y 2013 la revalorización superaba los 25 euros anuales (más del 3 por ciento), mientras que en 2014 y 2015, ésta se ha reducido a 14,53 y 10,88 euros respectivamente (en torno al 1 por ciento). La tónica en jubilaciones se define por un ‘más de lo mismo’. Si bien hace tres años éstas crecían del orden de 32 euros (en torno al 3,5 por ciento), en los dos últimos años la variación ha sido bastante inferior, de 20,21 euros (2,05 por ciento) y 14,40 euros (1,43 por ciento) por cada anualidad.

Desfase metodológico

La cuantía sorprende si atendemos a lo exacto de las matemáticas. Por ejemplo, en 2014 la pensión mínima para un jubilado con cónyuge a cargo se fijaba en 780,90 euros mensuales mientras que este año, y tras la subida de algo más del 0,25 por ciento del IR, los pensionistas han pasado a cobrar 782,90 euros. O lo que es lo mismo unos 12 euros por debajo del incremento de 14,40 euros (1,43 por ciento) calculado por la Seguridad Social en la media para este tipo de pensiones (ver cuadro y gráfico 2).

La razón de este desfase tiene su principio en la metodología de cálculo, que consiste en una sencilla división entre el número de pensiones vigentes y el importe total de la nómina que la Seguridad Social destina a tal fin. Es decir, no se tiene en cuenta ni la entrada de nuevos pensionistas -cuyas bases de cotización son más elevadas y que han cotizado por periodos más amplios- ni las bajas del sistema -que en su mayoría se producen por fallecimiento y por tanto se corresponden con las pensiones de menor importe-.

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Cuadro y gráfico 2

A pesar de tan exiguo incremento los pensionistas han ganado cierto poder adquisitivo. Según la Seguridad Social y para el conjunto de todas las pensiones éste ascendería a más de 2.000 millones de euros, lo que se explica por la bajas tasas de inflación (0,2 por ciento en 2013 y -1 por ciento en 2014) y los efectos de la rebaja del IRPF, que afectó principalmente a los beneficiarios de las prestaciones más altas.

Con respecto a este año y el próximo el Gobierno mantiene las expectativas en positivo ya que estima que “no habrá presión inflacionista”, a lo que se añade los efectos de la entrada en vigor del segundo tramo de la reforma fiscal.

Más del 10 por ciento del PIB

Tal y como explicó el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, el pasado miércoles durante su comparecencia en la presentación de los Presupuestos de la Seguridad Social para el año próximo “el sistema representará en 2016 el 10,4 por ciento del PIB”, 2 décimas menos que lo estimado para este año (10,6 por ciento) y 3 que lo que significó en 2014 (10,4 por ciento).

Esta reducción es posible por el crecimiento mucho más sostenido del número de pensionistas y del importe de sus nóminas mensuales. A lo que se añade una tasa anual de incremento de la pensión media del 1,8 por ciento que se ha mantenido estable durante los seis últimos meses.