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Las solicitudes para reducir las deudas hipotecarias se incrementaron cerca del 18% durante el primer semestre

Más de 5.000 familias se han beneficiado de la dación en pago

La hipoteca es una de las cargas que más ha pesado durante la crisis, llevando a la quiebra real y al deshaucio a más de una familia. Para paliar esta situación, en marzo de 2012, el Gobierno del Partido Popular firmó casi la totalidad de las entidades financieras el conocido como Código de Buenas Prácticas (CPB) por el que se pretendía dar solución a todos aquellos que tuvieran dificultades para afrontar el pago de sus créditos.

Desde su puesta en marcha se han recibido 50.852 solicitudes, de las que 13.436 corresponden al primer semestre de este año. Un número que, recuperación mediante, es un 17,78 por ciento más que en el mismo periodo de 2014. De ellas se resolvieron el 53,14 por ciento (7.141 operaciones) de las cuales el 83,60 por ciento (5.970) se resolvieron con una reestructuración de deuda y en el 16,39 por ciento restante (1.171 operaciones) se acordó la dación en pago. Cabe destacar que esta cifra supone un 20,17 por ciento menos que el año precedente. Tampoco se ha acordado ninguna quita.

En los últimos tres años y medio se han resuelto 23.640 solicitudes (46,48 por ciento del total) habiéndose convenido 18.620 reestructuraciones, 5.014 daciones en pago y 6 quitas. A los resultados del CPB hay que sumar los de otras políticas puestas en marcha por el Gobierno, como el Fondo Social de Vivienda, por el que se han adjudicado 4.000 viviendas y se han suspendido 17.551 deshaucios.

Para acogerse al CPB sólo se permite disponer de un único inmueble y que ésta esté registrado como primera vivienda. Los solicitantes no deberán tampoco disponer de patrimonio para poder afrontar el pago de la deuda y la cuota de la hipoteca debe ser superior al 50 por ciento de los ingresos netos de la unidad familiar.