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Los docentes intercambian casas

El intercambio de casas tiene una historia más longeva de lo que nos pensamos. Este movimiento comenzó en los años cincuenta, protagonizados por unos profesores norteamericanos. Al principio durante sus vacaciones, pero también para impartir clases.

De una manera inconsciente, dieron el pistoletazo de salida al trueque de casas y pisos. Setenta años más tarde es la explosión de esta corriente, con la economía compartida. HomeExchange.com reúne en la actualidad a 65.000 miembros en 150 países, donde el 15 por ciento son personal docente. Este portal, con una colección llamada “Profesores” les ha rendido este mes un pequeño homenaje.

El intercambio de casas es una buena alternativa para marcharse de viaje durante las vacaciones escolares, siendo una manera más económica. Aparte del precio del desplazamiento, salir de vacaciones, dentro de la propia península o al otro lado del planeta, no cuesta más que quedarse en casa.

De la idea primera del intercambio de casas, ahora, los socios también pueden intercambiar sus coches, lo que permite explorar la zona reduciendo aún más los gastos.

Los profesores destacan el aspecto económico, la inmersión en la cultura local, la exploración de una gastronomía diferente, la práctica de un idioma extranjero, encuentros con otras personas y valores educativos esenciales, como las ventajas del intercambio de casas.