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Los madrileños ahorrarán unos 78 euros con el nuevo IBI

El Ayuntamiento de Madrid reducirá en 2016 el IBI en un 20 por ciento y un 21 para las viviendas de 90 metros cuadrados. Este descenso supone un ahorro de 78 euros, ya que se pasa de los 365 euros que se deben pagar este año a los 287 en el próximo ejercicio fiscal.

El equipo de Gobierno de Ana Botella ha aprobado el Plan Presupuestario a Medio Plazo sobre el que se elaborarán las cuentas desde 2016 a 2018. Este nuevo programa presenta como novedades que no habrá un incremento del nivel de gasto pero sí una redistribución, ya que se va a destinar menos presupuesto a la amortización de la deuda, y más a la financiación de los servicios y al incremento de la inversión. Desde 2012, el consistorio de la capital ha reducido un 45 por ciento la deuda financiera, de manera que a partir de 2016 tiene un margen presupuestario de más de 300 millones de euros para alcanzar sus objetivos.

La rebaja del IBI anunciada hace unos meses por Ana Botella ha sido aprobada esta semana y permitirá ahorrar a los madrileños una media de 78 euros. El nuevo impuesto inmobiliario cae hasta el 20 por ciento y un punto más para aquellas viviendas de 90 metros cuadrados. Sin embargo, esta modificación supone que quedará sin efecto la Ponencia de Valores aplicada a partir de 2012, de modo que en 2016 en Madrid se abonará el mismo IBI que en 2011 y se situará el tipo de gravamen en el 0,425 por ciento. Se espera que el tipo de IBI permanezca inalterado hasta 2022, que era la vigencia del Plan de Ajuste derogado en 2014.

En 2016 se reducirá en dos puntos porcentuales el tipo de impuesto de plusvalía, que caerá del 29 al 27 por ciento, lo que supone un ahorro del 7 por ciento de la cuota. En 2017, el gravamen se reducirá hasta el 26 por ciento y hasta el 25 por ciento en 2018, rebajas que afectarán principalmente a compraventas y herencias. Además, se ampliará la bonificación aplicable a las transmisiones mortis causa de la vivienda habitual, por ejemplo para una vivienda de 200.000 euros la rebaja se la cuota de plusvalía podría alcanzar el 53 por ciento.

En 2016 tendrá eficacia plena la bonificación del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) hasta un 95 por ciento, en función del coste de las obras y con un importe máximo de 3.000 euros. Se estima que con esta bonificación, el 90 por ciento de las obras en Madrid, las que tienen un presupuesto inferior a 80.000 euros, dejarán prácticamente de tributar por ICIO al lograr el máximo de bonificación permitido por la ley, un 95 por ciento.

El Ayuntamiento pretende: incrementar el gasto dirigido a personas, familias y hábitat urbano; aumentar la inversión; reducir el peso que la carga financiera representa en el  presupuesto para situarla a niveles anteriores a 2012 e incentivar la reducción impositiva iniciada en 2013, mediante la reducción en 2016 del IBI.

En los presupuestos orientados a financiar el gasto de personal y los servicios destinados a los ciudadanos (capítulos de gasto 1, 2 y 4), se prevé un ascenso del 2 al 3 por ciento en línea con la estimación de la tasa de evolución del PIB en los próximos años, hasta lograr un peso del 77 por ciento del presupuesto, lo que supone que casi 4 de cada 5 euros del presupuesto irán a estos capítulos.

La inversión crecerá en 2016 hasta alcanzar aproximadamente 400 millones de euros para el conjunto del sector público municipal; Ayuntamiento, Organismos Autónomos y empresas municipales sectorizadas). En 2017 y 2018 la inversión inicialmente prevista supera los 350 millones. Estas cantidades aumentarán con el importe anual del Ayuntamiento a la realización de las inversiones financieramente sostenibles, así que la suma total superará los 400 millones en cada ejercicio.

Junto a esta inversión pública se desarrollará una privada en instalaciones municipales destinadas a la prestación de servicios a los ciudadanos, lo que incrementará la cantidad destinada a este capítulo. El Ayuntamiento no recurrirá a nuevo endeudamiento durante los próximos tres años. La solvencia de las cuentas municipales hace que el Consistorio pueda afrontar la mejora de la financiación de los servicios y el incremento de la inversión sin endeudarse.

Las amortizaciones previstas en los tres próximos ejercicios se reducen en 300 millones respecto a las contempladas en 2015, con ello la carga financiera pasa del 27 por ciento en 2013 al 15 por ciento en 2016 y 2017, y caer hasta el 14 por ciento en 2018. Se continúa con el proceso de reducción de deuda, de manera que la cantidad de deuda viva en 2018 se colocará en los 3.314 millones de euros.

Odina Sanz Barnola