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Los rebeldes fiscales catalanes intervienen en la batalla por la independencia de España

Un médico, un diseñador gráfico y un abogado de Cataluña están probando un mecanismo para pagar impuestos que podría dar al presidente regional Artur Mas un arma decisiva en su campaña para forzar la independencia de España.

Conforme crece la presión para la separación antes de las elecciones regionales de septiembre, el grupo alienta a los catalanes a usar una críptica fórmula legal para depositar sus impuestos en una cuenta recaudadora controlada por el gobierno regional. Esto podría privar al Estado español de más de 8.000 millones de euros (US$9.000 millones). Este tiene derecho legal a recaudar impuestos en forma directa en Cataluña y la mayor parte del resto del país.

La técnica permite a los contribuyentes cumplir con sus obligaciones legales con el Estado antes de que el gobierno regional transfiera el dinero a Madrid. Si la disputa por la soberanía catalana se pone fea, el gobierno regional puede retener los ingresos sin exponer a los votantes a las represalias del gobierno central.

“Les estamos dando la oportunidad de convertir a dos millones de votantes pro-independencia en dos millones de contribuyentes”, dijo en entrevista Daniel Laspra, el abogado. “Estamos poniendo una pistola sobre la mesa”.

Este recurso tributario es la última salva de artillería en la campaña de Cataluña para crear un nuevo estado independiente en Europa. Después de mantener al grupo a distancia durante casi tres años mientras insistía en un acuerdo negociado con el Estado español, Mas está empezando a adherir a esta estrategia en tanto pasa a una postura más agresiva.

Desconectar a Cataluña

Como el primer ministro Mariano Rajoy contesta con evasivas sus pedidos de mantener conversaciones, Mas convocó a una votación regional para el 27 de septiembre, cuando una alianza de partidos separatistas pedirá a los catalanes que refrenden una hoja de ruta hacia la independencia sólo semanas antes de que el país celebre elecciones generales. El gobierno regional ya ha comenzado a crear instituciones para que administren su propio estado, y estas están listas para empezar a funcionar si gana el bando pro-independentista.

Los planes de Mas para “desconectar” a Cataluña del Estado español plantean el mayor reto a la integridad territorial del país desde la guerra civil de la década de 1930, con posibles ramificaciones para los tenedores de la deuda soberana de 1 billón de euros (US$1,1 billón) del país.

Los ingresos que recauda el gobierno entre los 7,5 millones de catalanes que componen alrededor del 20 por ciento de la economía española son cruciales para que el Estado pueda financiar escuelas y hospitales, pagar pensiones y cumplir con el pago de la deuda. La región transfiere 8.500 millones de euros anuales al resto de España, de acuerdo con un estudio realizado en julio para el Ministerio de Presupuesto de España. Esto equivale al 25 por ciento del presupuesto nacional para el pago de los intereses de este año.

El gobierno catalán calcula que la próxima transferencia de impuestos ascenderá a 16.400 millones de euros.

BLOOMBERG