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Los turistas chinos se dejan 1.400 euros de media en compras

Madrid es el tercer destino europeo preferido para los asiáticos

Los chinos constituyen un turismo que ha crecido, cada vez más, en los últimos años. Según el estudio “España, destino top de los Glober Shoppers”, realizado por la consultora Global Blue, el pasado año incrementaron su gasto en compras en nuestro país un 51 por ciento.

El turismo chino se ha convertido en el más rentable para la economía española. Madrid fue la tercera ciudad europea donde los chinos se dejaron más dinero, con casi 1.400 euros por cabeza. De hecho, estos visitantes reconocen que destinan el 70 por ciento de su presupuesto a ir de compras, y es que prefieren realizar esta actividad a visitar monumentos y museos. Pero esta no es la única ciudad española que conforma la lista de las “siete maravillas del shopping” porque en el séptimo puesto se encuentra Barcelona, donde los turistas orientales se gastaron, aproximadamente, 1.350 euros por cabeza.

Entre los siete destinos turísticos, Barcelona fue la ciudad que experimentó la mayor crecida de ingresos, con un aumento del 69,4 por ciento. Este gran incremento se debe a la apertura de una conexión aérea entre Shanghai y la Ciudad Condal. Sin embargo, España no está entre los 25 principales receptores de este colectivo debido a la ausencia de más conexiones aéreas con Asia. La puesta en marcha de una sola conexión supondría un aumento de 70 millones de euros en el PIB y la creación de 370 puestos de empleo. Luis Llorca, Country Manager de global Blue habla del turismo de shopping como el “motor de crecimiento de la economía de un país”

Barcelona ha sabido aprovechar esta conexión aérea y amplió su oferta textil al sector de la joyería, donde el  colectivo oriental incrementó los ingresos en un 45,8 por ciento, que supone en cifras una cantidad media de 5.105 euros. De esta forma, la Ciudad Condal podría convertirse en el gran referente nacional para el turismo de shopping oriental, superando a Madrid.

Frustración amarilla

Llorca afirma que “muchos chinos cuando viajan al extranjero se sienten frustrados por haberse gastado menos de lo planeado”. El turismo oriental tiene distintas preferencias que otros de la Comunidad Europea, por eso es necesario “reorientar los mensajes y ofrecerles una experiencia de compra que satisfaga sus necesidades”.

Una de las medidas que propone Global Blue es adaptarse a sus costumbres. A los chinos les gusta que los dependientes se dirijan a ellos en su idioma y se les ofrezca un trato personalizado de acuerdo a las normas de cortesía asiática, razón por la que los establecimientos deberían adoptar una política que les satisfaga y atraiga más compradores. Por este motivo, Global Blue invita a las administraciones públicas a adaptarse a los códigos culturales de las nacionalidades que entran a comprar en nuestras tiendas.

El turismo chino es muy diferente al de los países comunitarios. Mientras que estos últimos buscan el conocido “sol y playa”, los procedentes de países extracomunitarios conforman un turismo de alto nivel que ofrece otro tipo de posibilidades, por eso Luis Llorca opina que “tenemos que empezar a desarrollar políticas para visitantes de orígenes más rentables”, visitas de “alto poder adquisitivo”.

Llorca insiste en que es necesario desarrollar políticas de promoción en España para intensificar destinos extracomunitarios más rentables. Para eso, es preciso diseñar dos modelos: mientras que a los visitantes de los países europeos se les atrae con la oferta tradicional española, actividades culturales y jamón, para el turismo chino hay que “diseñar paquetes turísticos customizados que incluyan lo que realmente quieren, como ir de compras o ver al Real Madrid en el Bernabeu”

¿Cómo atraerlos?

Global Blue propone, además de intensificar las conexiones aéreas, dos sencillas medidas que aumentarán la llegada de visitantes asiáticos: producir una mayor oferta hotelera de gran lujo y adoptar una política de visados múltiples frente a los actuales visados biométricos (aquellos en los que se registran las huellas dactilares y el rostro).