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Mañana entra en circulación el nuevo billete de 20 euros

El nuevo billete de 20 euros comenzará mañana a circular en la zona del euro porque “el efectivo es y seguirá siendo una importante forma de pago”, razonó el miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Yves Mersch.

Será fácil reconocer el nuevo billete de 20 euros, que como las denominaciones de 10 y 5 euros, incluye nuevas marcas de seguridad.

Entre ellas se encuentra una “ventana con retrato”, insertada cerca de la parte superior del holograma, que se vuelve transparente cuando se ve a contraluz, dijo Mersch, responsable de billetes en el comité ejecutivo del BCE.

La serie se denomina Europa porque en el holograma y la marca de agua de los nuevos billetes figura un retrato de Europa, figura de la mitología griega.

“El efectivo es y seguirá siendo un medio de pago importante. La introducción del nuevo billete de 20 euros es una prueba tangible de esto”, según Mersch en la presentación del nuevo billete, que mantiene el color azul.

De momento se han imprimido 4.300 millones de billetes de 20 euros nuevos para sustituir a los de la primera serie, que siguen siendo de curso legal.

El nuevo billete de 20 euros, al igual que los nuevos billetes de 5 y 10 euros, incluye también un “número verde esmeralda”.

El billete de 5 euros de la serie Europa fue emitido en mayo de 2013 y el de 10 euros, en septiembre de 2014.

El billete de 50 euros será la próxima denominación en reemplazarse.

El BCE y los bancos centrales nacionales del Eurosistema han proporcionado a los fabricantes de maquinarias de billetes información y les han facilitado el nuevo billete de 20 euros para que realicen pruebas y adapten sus equipos.

Mersch explicó que con las nuevas marcas de seguridad es más difícil falsificar billetes y recomendó utilizar el método de tocar, ver y girar para comprobar la autenticidad de los billetes de euro.

Un 15 % de los comerciantes minoristas utiliza máquinas para comprobar la autenticidad de los billetes, según una encuesta del BCE.

Al final del periodo de transición en 2002 el valor total de los billetes en circulación era de 247.000 millones de euros, en comparación con los 1,05 billones de euros en estos momentos, cuatro veces más, dijo Mersch.

En relación con el tacto, en el nuevo billete hay una serie de líneas cortas en relieve en los bordes izquierdo y derecho.

La novedad en la marca de agua es que en el nuevo billete también se aprecia un retrato de Europa, mientras que en el billete de la primera serie se aprecia una imagen difusa que muestra el valor del billete y una ventana.

El símbolo “?” puede verse en el hilo de seguridad del nuevo billete, mientras que la palabra “EURO” aparece en los billetes de la primera serie.

Al girar el billete, en el nuevo billete, el número brillante situado en la esquina inferior izquierda produce un reflejo metálico que se desplaza verticalmente y su color cambia del verde esmeralda al azul oscuro.

Mersch también inauguró la nueva exposición del euro en la sede central del BCE, en la que la nueva serie de billetes tiene gran importancia y que se podrá visitar hasta el 29 de febrero de 2016.

En la exposición se puede ver los billetes de las divisas que se utilizaron en la zona del euro antes de la introducción del euro a comienzos de 2002.

La exposición hace un recorrido desde el sistema de trueque que surgió en la Edad de Piedra, que se basaba en el principio de que todo que tuviera valor podía cambiarse, y hasta la creación del dinero representativo como se conoce en la actualidad.

El trueque fue utilizado durante miles de años pero era un proceso complicado y por eso se encontró una solución en el dinero en forma de mercancías, que eran transportables y se podían guardar durante mucho tiempo, pero no siempre era fácil dividir esta forma de dinero en cantidades pequeñas o en llegar a un acuerdo en lo que realmente valían.

Por ello eran mejores las monedas, pero tampoco solucionaron todos los problemas porque si la gente quería comprar artículos caros necesitaba transportar grandes cantidades de monedas, pesadas y objetivo fácil de robos.

Así apareció el papel dinero, que se utilizó en China por primera vez.

Posteriormente se estableció el principio de los bancos, que comenzaron a emitir recibos de papel para depósitos. Estos recibos podían ser intercambiados en cualquier momento por oro, plata o cobre.

Finalmente se llegó al sistema actual de dinero representativo, recuerda la exposición en el BCE.

EFECOM