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Mas dice que Rajoy ha comparecido para valorar “un simulacro” o “una pachanga”

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, ironizó hoy que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha considerado que debía comparecer específicamente para dar una valoración de “un simulacro” o “una pachanga”, que era lo que le parecía que iba a ser el proceso participativo del pasado domingo 9 en Cataluña.

Mas hizo este comentario en el Pleno del Parlamento catalán a pregunta del portavoz del PSC, Miquel Iceta, que como el resto de portavoces parlamentarios le pidió su valoración del proceso participativo sobre el futuro político de Cataluña.

El de la CUP, David Fernández, bromeó que “todo lo que nos gusta, o es ilegal o engorda”, y calificó la jornada del domingo como una “desobediencia antológica” frente a la “no autoridad” del Tribunal Constitucional, tras la cual estima que “no hay marcha atrás”.

Mas aprovechó su turno de respuesta para dar las gracias a las fuerzas políticas soberanistas, ERC, ICV, CiU y la propia CUP, por su capacidad de movilización en la jornada, y reiteró que está dispuesto a “poner urnas” las veces que haga falta para dotarse de la legitimidad necesaria para tomar decisiones.

Por el contrario, Albert Rivera, presidente de Ciutadans, le acusó de haber fracasado el 9-N por haber movilizado sólo a una tercera parte de la ciudadanía catalana y de haber engañado a todo el mundo, en particular al líder de ERC, Oriol Junqueras. Además, le pidió que convoque elecciones autonómicas para que voten todos los catalanes y no únicamente los soberanistas.

Mas le contestó que quien fracasó el domingo fue él, por haber vaticinado que no habría consulta ni urnas. “Se les ve confusos, irritados, aunque muy combativos, como siempre”, ironizó. El presidente de la Generalitat le concedió que estaba en su derecho de pedir elecciones anticipadas, pero recordó que convocarlas es prerrogativa suya y avanzó que no iba a darle el gusto. En su lugar, le sugirió que presente una moción de censura, sabedor de que nunca tendría los votos suficientes para sacarla adelante.

Por su parte, Joan Herrera, coordinador de ICV, manifestó su deseo de votar con todas las garantías democráticas, por lo que avaló la intención de Mas de negociar con Rajoy un referéndum vinculante. A su modo de ver, el PP salió derrotado el pasado domingo con la celebración de la consulta, pero, tachándole de “enemigo de la democracia” tanto en Cataluña como en España, señaló que ésta es “una carrera de fondo” y emplazó a las próximas elecciones generales de 2015 como el momento decisivo para que deje de gobernar en España.

EL PSC, CONTRA LA JUDICIALIZACIÓN

El presidente de la Generalitat corroboró que una derrota del PP en dichas elecciones sería muy positiva para que Cataluña pueda ejercer su supuesto “derecho a decidir”, pero puntualizó que por el momento tiene la obligación de mantener la relación institucional con el Gobierno español, lo ostente quien lo ostente, y quiso deslindar el devenir político catalán del del conjunto del Estado.

Precisamente desde el PP, su presidenta en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, exigió a Mas que gobierne para todos, y le recordó que sólo una tercera parte de los catalanes convocados al proceso participativo depositaron su voto en las urnas.

Mas replicó que ya gobierna para todos, y como prueba le presentó la disposición de su Gobierno a presentar los presupuestos para 2015 antes de que acabe este año, cosa que Sánchez-Camacho celebró. Además, el presidente de la Generalitat recriminó a su interlocutora que se apropie de los cuatro millones de catalanes que no votaron el domingo y sugirió al PP que, si de verdad quiere una votación con todas las garantías democráticas, permita un referéndum vinculante.

A su vez, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, dijo expresamente a Mas que tendrá a los socialistas “a su lado” en la búsqueda de “una solución política a lo que es un problema político”, pero siempre “dentro del Estado de Derecho”.

Criticó al Gobierno central y al PP por “judicializar” la consulta y dijo que es “un error” presentar una querella contra sus organizadores, como los populares quieren que haga el fiscal general del Estado. Ahora bien, también llamó a “interpretar bien” los resultados del proceso, toda vez que sólo participó la tercera parte de los catalanes convocados.

Mas le agradeció su rechazo a la judicialización de un problema que para él también es de naturaleza política, e ironizó sobre el hecho de que Rajoy haya juzgado oportuno dedicar una comparecencia específica en el Palacio de La Moncloa a un proceso que, al carecer de cobertura jurídica, dio a entender que era “un simulacro” o “una pachanga”. A Iceta le pidió específicamente que le ayude a convencer al PSOE de que ha de promover el derecho a decidir de Cataluña.

Finalmente, por ERC no intervino, como es habitual, su presidente, Oriol Junqueras, sino su portavoz parlamentaria, Marta Rovira, ante quien defendió la decisión de su Gobierno de haber convocado el proceso participativo sin cobertura jurídica después de que el Tribunal Constitucional suspendiera el decreto de convocatoria de la consulta originaria. Según interpretó, el Gobierno central no había querido enviar a agentes de policía a retirar las urnas por el descrédito internacional que le habría supuesto la imagen.

 

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