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Berlín no negocia con París una Europa a dos velocidades

 

No es cierto, Alemania no negocia con Francia un club más exclusivo, más restringido y más fuerte. 
Las informaciones con las que sorprendía Reuters han sido desmentidas por Berlín, que ha confirmado que no está negociando dividir la zona del euro en dos velocidades, dadas los últimos acontecimientos que han protagonizado miembros de la moneda única como Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o España, incapaces de momento de cumplir con la disciplina y equilibrios macroeconómicos que demanda Bruselas.

"Necesitamos ser muy cautos y establecer qué países no quieren formar parte de este club y que otros países simplemente no pueden formar parte de esta lista", afirmanban fuentes a la agencia Reuters, antes del comunicado remitido por el ministerio de Finanzas germano.

Lo que sí es una realidad es que el presidente francés Nicolas Sarkozy, ya escribió las primeras líneas sobre esta estrategia durante una ponencia ante estudiantes en Estrasburgo, donde afirmó que el único modelo sostenible para la Unión Europea es dividirla en dos velocidades.

El plan – desmentido de momento – establecía que uno o más países podrían tener que verse obligados a  abandonar la moneda única en un criba en la que otros muchos tendrían que ceder ante una dura y depurada política fiscal e impositiva.

No sería tan fácil aplicarlo.
No obstante, las intenciones de eje franco – alemán cuentan con varias trabas, para lleva a cabo esta remodelación de la Unión Europea, sería necesario modificar el Tratado, y crear un mecanismo – que no existe – de salida de países del euro.

Los rumores apuntaban a que 'la escisión de la UE en dos divisiones' podría monopolizar la próxima cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará el 9 de diciembre.

La ira de los rezagados.
Esta división entre pudientes y rezagados comienza – ya desde el principio – a irritar a muchos de los países que conforma no sólo la zona del euro, sino también la UE.

La idea de una 'Europa a dos velocidades' no ha gustado nada de nada en Reino Unidos, frente más abierta de la Unión sobre las decisiones que toma el club del euro. Tampoco cuenta con el agrado de la Comisión Europea, “ sería dividir a los que ya están divididos”, han afirmado desde el organismo.
Las iras, las lideran muchos de los que se verían perjudicados, como Holanda, España y Finlandia.