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“El control psicológico es quizás el pilar más importante para invertir bien en bolsa”

La psicología juega un factor muy importante para poder controlar todos esos impulsos que pueden tener los inversores, ya sea de compra o de venta de títulos. Es más, José Antonio Madrigal considera que quizás pudiera ser ésta la condición esencial que diferencia al inversor exitoso de los que no lo son tanto, por encima incluso de aspectos más obvios, como la propia gestión adecuada del riesgo. “La psicología aplicada al mercado financiero significa controlar nuestra mente, poner stops en nuestras inversiones y aceptar nuestros errores. No importan tanto los errores como las soluciones, lo vital es no alargarlos en el tiempo”.

“Pensamos que es conveniente comprar una acción porque está barata, pero cuando empezamos a perder dinero con ellas, no aceptamos ese error, no somos capaces de reconocer que nos hemos equivocado y de cortar rápidamente las pérdidas”, explica. Lo curioso es que, generalmente, otro error se suele dar en las circunstancias opuestas: son muchos los inversores que se deshacen rápidamente las acciones una vez que éstas le hayan reportado un pequeño beneficio. En contra de esta tendencia, José Antonio Madrigal recomienda, por un lado, saber aguantar esa tentación de embolsarse la rentabilidad obtenida cuando las cosas han ido bien, y por otro, no empecinarse en conservar una posición si el precio de acción no para de disminuir. “Si somos capaces de cortarlas rápidamente, al final tendremos pequeñas pérdidas y grandes beneficios”, asegura el experto.

El experto observa una tendencia bastante habitual entre los inversores de apostar principalmente por los valores más baratos. La creencia en estos casos, indica Madrigal, es que al haber visto reducido ya una compañía su precio en un determinado porcentaje, el valor tendrá más probabilidades de caminar a partir de ahí al alza de nuevo a recuperar los niveles perdidos. El consejo del jefe de estrategia de Mercalia Global Market, sin embargo, es poner el punto de mira en las acciones consideradas “caras”, aquellas que estén en máximos históricos o cerca de ellos. El horizonte de esta inversión dependerá siempre, según Madrigal, de cómo se esté comportando el valor. Si se sufren pérdidas, recomienda deshacer pronto esa posición, de lo contrario, aboga por ser paciente y mantener el dinero invertido en busca de la mayor revalorización posible.