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“La disminución de las exportaciones ha hecho bastante daño a la economía china”

El 2012 está siendo, por ahora, un año de marcado enfriamiento para la economía china. Su Producto Interior Bruto continúa creciendo a niveles inalcanzables a este lado del planeta, pero lejos de lo que apuntaba su tendencia el ejercicio precedente. Ese 2011, China lograba expandir su economía un 9,2%. En el primer trimestre del presente año, esa cifra se reducía hasta el 8,1%, mientras que de abril a junio ese crecimiento no pudo pasar del 7,6%. Las previsiones del Gobierno del gigante asiático pasan por registrar un aumento del PIB del 7,5% cuando termine el año. No obstante, Amadeo Jensana, director de Programas Económicos y de Cooperación de Casa Asia, apunta que la experiencia de años anteriores demuestra que las previsiones del Ejecutivo chino tienden a ser más bien a la baja, por lo que no sería sorprendente que, al terminar este 2012, el porcentaje fuera mayor de lo inicialmente señalado. “El Gobierno chino realiza previsiones a la baja para intentar sorprender un poco al final. Es posible, efectivamente, que se produzca un repunte del crecimiento del país en esta segunda mitad del año”, comenta Jensana.

Se produzca o no esa recuperación en lo que nos queda de año, Amadeo Jensana subraya que la economía china tiene aún recorrido de sobra. Los mayores catalizadores para el país se encuentran en su abundancia de recursos económicos, el bajo nivel de endeudamiento público y sus “contundentes” planes de inversión pública, centrada ésta, principalmente, en la zona interior del país.

Pero no todo lo que rodea la situación actual en China es así de esperanzador. El gigante asiático continúa arrastrando hoy viejos problemas, como las deficiencias medioambientales, las desigualdades entre sus estamentos sociales y la incapacidad de transformación de su economía. “China ha vivido del comercio exterior y de la inversión, mientras el consumo interno se mantenía muy bajo. Lo que busca ahora el Gobierno es depender cada vez más de ese consumo interior, como sucede en las economías desarrolladas”, explica Jensana. Ese proceso, según el experto, tardará mucho en completarse. “Se requiere para ello un aumento de la cobertura social, garantías como la pensión de jubilación. Son cosas que en China aún no se producen”, concluye.