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Embajador de Noruega: “Los astilleros españoles ya son competitivos, aunque falta inversión tecnológica”

Johan Christopher Vibe, Embajador en España de Noruega, uno de los países con más tradición astillera, no duda del buen hacer de este sector en nuestro país: "El sector astillero español ya es competitivo. Vibe, ha reconocido que el no formar parte de la Unión Europea le va a impedir participar en la decisión sobre las ayudas a los astilleros españoles, pero  lanza un mensaje a España en cuanto a la adaptación a la política europea comunitaria. “Participamos en la Organización Mundial del Comercio y ahí también hay restricciones sobre subvenciones que tratamos de seguir”.

De hecho quiso tener palabras de elogio a los astilleros de Cádiz, cuya elaboración de naves allá por 2008 son calificados como “la joya de la marina noruega”. La relación en este sector entre España y Noruega no ha cesado. Actualmente, se está construyendo en Cádiz una plataforma para la compañía estatal de petróleo de Noruega, que conllevará la creación de 1.000 puestos de trabajo. 

Vibe planteó las pautas correctas que debe seguir su país para solventar la gran  traba en la competencia internacional de los astilleros: la diferencia salarial entre Noruega y el resto de los competidores del mercado. “Nos hemos dado cuenta  que no vale la pena competir con ellos en nivel de sueldos, sino en calidad y alta tecnología”, Y es que, la enorme diferencia salarial con el resto de competidores, como el caso de China, limita el crecimiento de un sector que ha tenido que reinventarse. La solución se ha dirigido hacia la aparición de dos nuevos nichos de mercado: el gas y el petróleo.

"Hace falta una sinergia entre gobierno, empresas y sindicatos".

Sin querer entrar a valorar la política española, el embajador alabó uno de los sectores más tradicionales de la economía nacional.  “En España se está haciendo un gran esfuerzo por salir de la crisis”. En contraposición, apuntó un pequeño lunar que puede minar la explosión de este sector: el acuerdo social entre empresarios, sindicatos y gobierno. “La cooperación entre empresas y gobiernos es indispensable para el desarrollo. Es la base de nuestra política. Echo en falta más diálogo social en España”.

Para argumentar la política noruega acorde al pacto social, Vibe plantea varias pautas que pueden definir la ruta a seguir por el resto de Estados, en especial, el aumento de la flexibilidad laboral. “Un ejemplo claro es el aumento de la participación femenina. Para que ésta se cumpla, es necesario que el pacto social entre los tres actores, empresas, sindicatos y gobiernos, sea llevado a su máxima extensión: los Estados pondrían guarderías, los empresarios reducirían horas de trabajo”.

Y es que, el papel del Estado para el embajador noruego, es clave en el desarrollo y conservación del Estado de bienestar. “No hay que renunciar al Estado de bienestar, pero sí hacerlo posible. Para que sea sostenible hay que inyectar más mano de obra al mercado. Tiene que aumentar la participación femenina”. Como reafirmó Vibe, la tasa de empleo femenino es muy superior al resto de la OCDE, “gracias a las reformas”, así como una activa y creciente participación juvenil. “Integrar a los jóvenes es crucial. En mi país se ha introducido una garantía para ellos. Existen empleos especiales y los formamos para ello. Lleva un costo de introducirlos en la economía, y nuestro Estado lo asume”.

El embajador quiso animar a todos aquellos ingenieros que quieran emigrar a Noruega, con la salvedad del idioma. “Si  uno llega sin hablar inglés, tiene un gran problema. Hay que hablarlo y muy bien”.

En cuanto a la política internacional noruega y su no vinculación a la Unión Europea, Vibe muestra un nexo común en el tema de las exportaciones, de las que afirma la imposibilidad de “aislarse e la Unión Europea”. En el contexto de la soberanía compartida sí se muestra más tajante, afirmando que la juventud de su nación hace imposible “la entrega de la soberanía”  a foráneos. “Lo del Euro nunca se ha discutido. La corona es muy fuerte”. Mostrando ligeras diferencias políticas.: “puede ser que hayamos empezado la construcción de la UE por el tejado”.