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"Es necesario una coherencia fiscal"

Asegura en una pregunta escrita dirigida al Gobierno que empresas como Google o Apple cometen evasión fiscal. ¿Cómo cree que estas empresas consiguen evadir impuestos?

 

No sólo hay que fijarse en empresas informáticas o tecnológicas sino también en otras por ejemplo de la aviación. Todas ellas usan fórmulas similares para eludir la legislación española en mataria fiscal, declarando beneficios en países con una menor fiscalidad, o bien eludiendo la propia legislación de la seguridad social con contratos a sus trabajadores que no se atienen a la legislación española. Nosotros llevamos tiempo denunciando el fraude fiscal en nuestro país porque la inmensa mayoría de él no la realizan los trabajadores o autónomos. Un 70% de ese fraude fiscal lo realizan grandes empresas a través de estos mecanismos que se pueden consideran en algunos casos de fraude y en otros de evasión fiscal.

 

Appel ahorra unos 500 millones de euros porque declara los beneficios que obtiene en España en Irlanda donde el tipo impositivo no es del 30% sino del 12,5%. ¿Se puede hacer algo con esto?

 

Francia está trabajando en ello. De hecho, la última reunión de la OCDE fue un monográfico en la denuncia de estos casos. En tipo efectivo estas empresas en su país de origen suelen contribuir entre un 30-40% de sus beneficios y fuera de sus fronteras un 2-3%. Es un escándalo porque sus beneficios no se producen únicamente en su país de origen sino que en buena parte también se realizan fuera. En mi opinión, tiene que haber un mayor equilibrio y coherencia fiscal. Esa venta de Google o Apple se hace en España y no en Irlanda. En la respuesta parlamentaria a mis preguntas, el Gobierno admite resignadamente que lo hacen pero que no tienen muchos mecanismos aunque lo está intentando. El Gobierno también me dice que no me van a informar más sobre estas empresas porque estarían vulnerando el secreto en materia fiscal. En definitiva, seguimos en lo mismo. Desde la UE señalan que hemos avanzado en solucionar las zonas negras y grises en materia de fraudes, pero lo cierto es que no lo sabemos. Tendremos que fiarnos de la UE pero ni la OCDE se fía de esa declaración.

Irlanda es un país intervenido y como tal con condiciones. ¿Se le debería haber impuesto condiciones para evitarlal evasión fiscal?

Irlanda es el llamado tigre europeo. Las bases de esa agresividad era el bajo nivel impositivo. Un modelo en el que las empresas tenían bajísimos impuestos. Se ha visto que eso no ha garantizado a Irlanda una mejor evolución económica ni tampoco evitar la crisis económica que estamos viviendo. A Irlanda nunca se le ha metido mano porque esa ha sido también la filosofía compartida por la UE. Una filosofía de desregulación impositiva en materia de sociedades y de plusvalías. En ese sentido, lo que hacía Irlanda es tirar hacia debajo de esos impuestos provocando una dinámica competitiva entre los países miembros por la cual el que no realizaba esa rebaja competitiva era un dogmático o un “estúpido”.  Creo que se ha visto que eso no es así y ahora tratamos de recomponer el sistema fiscal que nos ha llevado a este momento de crisis económica.

 

 

Si no hay una armonización fiscal en Europa, ¿Podríamos trabajar en una armonización fiscal en España?

Estoy de acuerdo siempre en cuando entendamos que esa armonización es trabajar en la fiscalidad. El problema que tenemos en nuestro país es que para determinadas empresas esa fiscalidad no existe. Una cosa es la fiscalidad teórica, el tipo que aprobamos en el Congreso de los Diputados, pero luego con exenciones y subvenciones, el tipo efectivo de algunas empresas es un 10% inferior. Eso es lo que produce escándalo social. En lo que estoy de acuerdo es la armonización fiscal en Europa pero mientras existe esta armonización, no pueden existir paraísos fiscales.

 

¿Hay intención política para acabar con la evasión fiscal de las empresas?

 

Ninguno de los dos partidos con mayoría que han estado gobernando han querido abordar este tema. Su filosofía fiscal siempre ha sido la de rebajar impuestos justificando que con ello se va a generar más actividad y más recursos. Una teoría que luego nunca se cumple en la práctica.