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Historia de un rescate 'suave' anunciado

El cuarto rescate de la zona euro ha llegado. Y lo ha hecho tras la presión de unos socios europeos impacientes por ponerle cuanto antes la tirita al gran enfermo que tenemos en España: la banca. 

El sábado por la tarde se materializaba ese secreto a voces que casi todos daban por hecho ya el viernes. Y es que desde que Rodrigo Rato dijese que se iba de Bankia y saliesen a la luz las inmensas pérdidas de la entidad, cuya consecuencia directa fue su nacionalización y la llegada de José Ignacio Gorigolzarri para comandar la nave de la antigua Caja Madrid, todo ha ido 'cuesta abajo y sin frenos'.

Pero, ¿cómo se convertía España en el cuarto cliente del fondo de rescate europeo? 

SE PRECIPITAN LOS ACONTECIMIENTOS

Parecía inminente que los inversores "saliesen por patas", después de la subasta del Tesoro del jueves. La misma era colocada, sobre todo, entre las entidades españolas. Pero no hay que olvidar que nuestros bancos ya cuentan con dos tercios de los bonos de propios, es decir, el porcentaje más alto de toda la eurozona.

Jueves por la noche. Salta otra alarma: Fitch rebaja de golpe tres escalones la calificación crediticia de España y dejaba al país a un paso del bono basura.

Viernes por la mañana. Reuters corona el pastel. Anuncia que el Eurogrupo se iba a reunir el sábado a las cuatro de la tarde para aprobar el rescate de la banca española. 

APARECE DE GUINDOS

Ese rumor se confirma y el encuentro del Eurogrupo pasa a ser un hecho de facto.

Tras tres horas de reunión de los 'euro-económicos', aparece en escena Luis de Guindos. El ministro de Economía anunciaba a las siete y media de la tarde del sábado lo que ya se intuía: España pide ayuda financiera a sus 'colegas' europeos.

En su comparecencia, De Guindos recalcaba en varias ocasiones que se trataba de 'ayuda financiera', 'préstamo favorable', línea de crédito'… pero no un rescate.

Acto seguido conocíamos el beneplácito de Europa a la llamada de SOS del ministro de Economía. Bruselas pone a disposición de España hasta 100.000 millones de euros, que saldrán del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera -ya existente- y del Mecanismo Europeo de Estabilidad -que entrará en funcionamiento el mes que viene-. 

APARECE RAJOY

Después del temido anuncio de De Guindos, saltaba a la palestra el domingo el presidente del Gobierno. Mariano Rajoy, muy satisfecho con ese acuerdo para recapitalizar la banca española, quiso sobre todo dejar claro que España se ha ganado la credibilidad de sus socios europeos en estos cinco meses de gobierno 'popular'.

Sin embargo, desde la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba insiste en que lo que hace el rescate es deteriorar la imagen de España. El líder de los socialistas ha pedido, de hecho, una comisión en el Parlamento que investigue, vigile y proponga medidas durante el proceso, pues cree que es la única forma en la que se puede actuar para que los trabajadores y la clase media no sean quienes acaben pagando el rescate, y así, al final del proceso de reestructuración, el dinero vuelva a las arcas publicas. 

Pero, ¿por qué ha tardado tanto el enfermo en ir al hospital? Si llevábamos meses hablando de las dificultades de España y de que tarde o temprano tendríamos que pedir ayuda, ¿por qué se ha alargado tanto el sufrimiento?

Y sobre todo, la pregunta ahora es: ¿será suficiente? ¿Será aniquiladora esa ayuda? ¿Veremos a “los hombres de negro” manejar a España con su látigo fustigador para que cumplamos con las exigencias?

La soga de Europa aprieta, pero… ¿no ahoga?