Noticias

Hollande en profundidad

La segunda vuelta confirma la primera.

François Hollande se ha convertido en vencedor de las elecciones presidenciales en Francia, gracias al apoyo del 50,83% de los votos frente al 49,17 de su oponente, Nicolas Sarkozy, que no consigue revalidar su triunfo de 2007.

Hollande, de 57 años, pasa a ser el octavo presidente de la V República francesa, el segundo socialista en alcanzar el Elíseo tras François Mitterand. Precisamente, su carrera política comenzaba como consejero económico en la etapa final de éste en la Presidencia gala.

Ahora se hace con Francia, con la promesa de cambiar el modelo económico europeo de Merkozy… a la sazón, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy. Ambos venían defendiendo a capa y espada una política de austeridad, que ha llevado a los países del sur de Europa a sufrir una segunda recesión en menos de cuatro años.

Es, como él mismo dice, “el cambio”.

Pero ¿cómo se ha camelado Hollande a los franceses? Pues sobre todo con la promesa de luchar contra el sistema bancario internacional con medidas proteccionistas para la industria francesa.

Dice que va a impulsar el crecimiento, subiendo los impuestos a los ricos y con depósitos de franceses que vivan en países anexos, como Luxemburgo o Suiza. También ha prometido contratar a 60.000 nuevos profesores y un cambio en la gestión de la sanidad para acabar con la idea del "hospital-empresa".

De cara a Europa, François Hollande apoya la creación de una agencia de calificación propia y de los polémicos eurobonos.

Veremos si el giro político consigue dar aire a la economía. 'Monsieur Normal' o 'Flamby' –como es apodado- abre ahora una nueva etapa.

Pero, ¿va a ser efectivo ese cambio? ¿Va a conseguir Hollande el crecimiento económico en su lucha encarecida contra los recortes de Merkel? Y sobre todo, ¿veremos un matrimonio Merkhollande tan unido con el de Merkozy o la brecha entre Francia y Alemania se hará profunda y discordante?

Cambio de agujas en la vía ferroviaria de la UE. Parece que las cabezas de locomotora de la idílica Europa de los 27 van a seguir ahora por railes distintos.