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Lacalle: “Frenar la devaluación salarial es una auténtica locura”

Daniel Lacalle,gGestor de fondos de inversión en la City, ha defendido que “bajo ningún momento hay que parar la devaluación salarial. Con casi seis millones de parados, los procesos de proteccionismo y subida de sueldo son una locura y una monstruosidad”.  Además, ha defendido que con esta subida de sueldos, sobre todo en el sector público, se haría necesario una subida de impuestos y se reduciría la competitividad.

En este sentido, ha recordado que estos procesos en entornos de mucho desempleo, como el New Deal, retrasaron la salida de la recesión hasta siete años. Por el contrario, Lacalle apuesta por fijarnos en lo que hizo Alemania en el 2003: “lo importante ahora es incorporar a todos los parados que se pueda al mercado laboral, sobre todo a la gente que haya estado en el sector inmobiliario que no va a volver”.

Junto con el mantenimiento de la devaluación salarial, Daniel Lacalle cree que las reformas deben seguir su ritmo si no queremos caer en un estancamiento. “Existe el riesgo de la complacencia, de pensar que cuando se toca fondo ya no hay nada más que hacer y que se empieza a crecer. Y eso es un problema porque las reformas se relajan”, ha explicado. Así, ha animado no sólo a llevar a cabo ajustes racionales del gasto sino una “profundísima reforma que reduzca el impacto tan monstruoso de la burbuja inmobiliaria sobre nuestro Producto Interior Bruto”.

El futuro de la reforma eléctrica

Precisamente una de las reformas que más está dando de hablar durante los últimos días es la reforma eléctrica. Y en este punto, Lacalle ha señalado como principal problema la sobrecapacitación. “Entre 2004 y 2011 se instalaron 52.000 megavatios de potencia de generación que no se necesitaba. Se crearon ciclos combinados y tecnologías verdes mientras se mantenían otras tecnologías como el carbón lo que ha desembocado en un sistema extremadamente caro y sobrecapacitado que no se necesita”, ha argumentado.

Ante esta situación, explica el economista, cabían dos posibilidades: dejar que quebrara quien quebrara o decidir que todo el mundo ha cometido errores y que todo el mundo va a tener que pagar. “Existía otra alternativa que era una subida de tarifas, pero esto habría hundido la competitividad del país”. En este sentido, explica que el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha optado por la solución mas “salomónica”, aunque al final no convence a nadie.

Y la siguiente pregunta es obligada: ¿tendrá éxito esta reforma? “En los números me sale que si la demanda no crece el déficit de tarifa seguirá existiendo, pero no será excesivo”, ha explicado. Asimismo, ha añadido que este déficit se va a cortar “a golpes y de manera en que todo el mundo pagará”.