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Niño Becerra: “Hay empresas que no sobrevivirán si no defraudan”

Niño Becerra muestra su preocupación y cautela ante la iniciativa del Gobierno, de limitar a 2.500 euros el pago en efectivo de actividades  en las que intervenga un empresario profesional. La infracción lleva aparejada una multa del 25% de la cantidad abonada y constituye junto con la amnistía fiscal una de las reformas del plan de lucha contra el fraude. El catedrático no ve clara la medida aislada porque, aunque opta por esperar a conocer los efectos, cree que debería ir acompañadas de otras alternativas ya que España se enfrente a un fuerte problema: “Muchas empresas no sobrevivirían si no defraudaran, y si se les ponen trabas sin ofrecerles nada a cambio, supondrá una mayor sangría”, ha reconocido.
 
AMNISTIA FISCAL MÁS AMPLIA

Para Niño Becerra España necesita una "amnistía fiscal más amplia" y  debería ser parecida a la realizada en 1986, “obligando a los particulares a comprar deuda pública”, porque aunque sea a innominada -advierte- es una salida más dulce para los particulares porque no les obliga a ponerse tan de manifiesto. En este sentido, aconseja ofrecerles a las empresas aflorar sus operaciones “sin consecuencias” para que muchas entidades saquen a la luz “sus miserias” sin tener miedo a que su nombre pase a una “lista negra”. 
 
CONSECUENCIAS DE LA MEDIDA DE LOS 2500€
 
El catedrático de economía considera que la medida, anunciada por Mariano Rajoy en la sesión de control en el Congreso y que se espera sea aprobada este viernes, puede llevar a que con la habitual picaresca española “se troceen facturas o se ennegrezca más dinero para superar los 2500 euros”. Por esta razón, insiste en que esta medida supone más “retazos y parches” que no abordan el grave problema del problema fiscal que en España se sitúa en el  6,5% del PIB (65.000 millones de euros).

ESPAÑA YA ESTÁ INTERVENIDA

Santiago Niño Becerra anuncia que depende de nuestro país la intervención de la Troika en España, “estará en función del peligro que seamos capaces de causar”, advierte. Aunque cree que la economía española “no es la griega ni la portuguesa”, considera que España se está “portugalizando” porque está siguiendo la trayectoria del país vecino, repitiendo los patrones de Portugal “hasta que fue intervenida”.

En lo que a la toma de decisiones político-económicas que está llevando a cabo el Gobierno se refiere, Niño Becerra considera que “España ya está intervenida”, por lo que no se podría hablar de la soberanía que defiende el Ejecutivo.